lunes, 18 de febrero de 2013

El libro salvaje



Una compañera me habló de EL LIBRO SALVAJE de Juan Villoro. Está haciendo un trabajo de investigación sobre la obra y pensé que si merecía que ella profundizara entre sus páginas, debía conocerla. La busqué en la biblioteca y la devoré sin preámbulo y casi sin respirar. ¡Qué maravilla!

Juan Villoro es un escritor y periodista mexicano que cuenta con una buena colección de publicaciones de literatura infantil y juvenil, novelas, cuentos y ensayos. EL LIBRO SALVAJE puede encontrarse en Latinoamérica a través de Fondo de Cultura Económica (2008) y en España a través de Siruela (2009).

Nos cuenta la historia de Juan, un muchacho de 13 años que narra en primera persona el verano en que vivió la separación de sus padres y fue enviado por su  madre a casa del tío Tito, quien se encargaría de cuidarle durante el tiempo que ella necesitaba para mudarse de casa y adaptarse a la nueva situación.

La casa del tío Tito, hombre solitario, lector empedernido, excéntrico y curioso, era una verdadera biblioteca laberíntica, donde Juan necesitaba una campanita que pudiera hacer sonar cuando se perdiera entre habitaciones, pasillos y escaleras.

De un modo natural, en una casa donde no hay más que libros, en  un momento de su vida en que se siente solo, desamparado y perdido, las palabras acuden a Juan, le buscan. Los tomos cambian de sitio para que él los encuentre, y el muchacho, alentado por su tío, descubre que los libros tienen alma, que son ellos quienes escogen a los lectores, los que se dejan leer o no. Entiende que hay libros buenos y malos (haciendo referencia a su personalidad, no a su calidad literaria, que también), y comienza la búsqueda de EL LIBRO SALVAJE, un libro que no se ha dejado leer nunca y que él debe hallar.

Durante ese verano comprenderá las misteriosas relaciones que surgen entre libros y lectores y la forma tan curiosa y compleja en que se entretejen las historias que se leen con las que se viven, así como el modo que tienen los lectores de cambiar las historias que se cuentan en los libros. También, de la mano de Catalina, descubrirá el amor y la poderosa fuerza de las lecturas compartidas.

Es un libro intertextual, que te deriva a la lectura de otros tantos, repleto de guiños de lecturas anteriores. Un lector adolescente probablemente no lo reciba igual que un lector adulto con algo de vida literaria. Sin embargo, la narración en forma de aventuras, el sentido del humor con toque surrealista, el modo cercano y sencillo del lenguaje, incluyendo las conversaciones con su tío que, aunque profundas y trascendentales, son también sencillas y adaptables a diferentes estados de madurez, la organización de capítulos cortos y bien delimitados y una trama rica  y final redondo, hacen del libro un imprescindible.

Dejo aquí un fragmento:         

- ¿Sabes lo que creo?
- No.
- Los libros ya te leyeron.
- ¿Qué es eso?
- Hay gente que cree que entiende un libro sólo porque sabe leer. Ya te dije que los libros son como  espejos: cada quien encuentra ahí lo que tiene en su cabeza. El problema es que sólo descubres que tienes eso dentro de ti cuando lees el libro correcto. Los libros son espejos indiscretos y arriesgados: hacen que las ideas más originales salgan de tu cabeza, provocan ocurrencias que no sabías que tenías. Cuando no lees, esas ideas se quedan encerradas en tu cabeza. No sirven de nada.
- En los libros también aprendo cosas que no se me ocurren a mí –dije.
- Desde luego. Un espejo mágico también es una ventana (…).


2 comentarios:

  1. solo contaste la reseña y nada de detalles importantes, como cuando conoce a Catalina y ella cambia los libros, etc

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  2. un buen libro hay muchas aventuras en el libros pero la verdadera aventura esta afuera de ellos

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