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domingo, 16 de junio de 2019

The Brave Squirrel, de la cocina en Escocia al escenario en Santa Cruz


The Brave Squirrel ha sido una de las experiencias más emocionantes que he vivido a nivel profesional. Ha supuesto un ejercicio de valentía. Me he sentido la propia ardilla valiente.

Un poco de contexto: la semana pasada estrenamos “The Brave Squirrel” (La ardilla valiente) en la Fundación Cajacanarias, dentro del programa educativo “Despertares”.


Después de la buena acogida que tuvo el espectáculo “En el bosque” con Isabel Bolívar, dirigido a alumnado de Educación Infantil, y sabiendo que trabajo también con cuentos en inglés, desde el programa Despertares me dijeron: nos gustaría programar un espectáculo de cuentos y música en inglés.

Y me puse manos a la obra.

Lo primero era atreverme. Era un verdadero reto. Proponer algo desde la nada, pensar en algo que fuera potente, interesante, que funcionara. Y empecé a darle vueltas: ¿Qué podía contar? ¿Cómo?
Y, casi sin pensarlo mucho, me vi a mí misma cuatro años atrás, en la cocina de David Campbell en Edimburgo. Aquel mediodía, después de almorzar (a las 12:30h), me dijo: te voy a contar una historia que seguro que te sirve para contar a los niños pequeños.

Y comenzó: Había una vez una ardilla que vivía en el bosque. Era pleno otoño y todas estaban muy ocupadas recolectando frutos para el invierno. Una mañana, mamá ardilla le dijo: “Pequeña ardilla, ¿eres lo suficientemente valiente como para adentrarte sola en el bosque a buscar frutos para el invierno?”
- Sí, mami, yo soy valiente -dijo la pequeña -¿A dónde voy?
-Tendrás que ir… a través del bosque, bordeando el río, pasando sobre el puente, subiendo al árbol, caminando por la rama que está sobre el lago y después encontrarás el árbol con los mejores frutos…

Y la pequeña ardilla se adentró en el bosque caminando, saltando, corriendo… dispuesta a conseguir su objetivo. No estaba sola en la proeza, contaba con un búho, un zorro y un conejo que le pondrían alguna prueba y también la ayudarían. Sobre todo a enfrentarse a la “terrible cosa del lago”.

Desde el principio me gustó la historia y pensé que algún día podría prepararla y contarla a los niños y niñas en la isla. Y sin embargo pasaban los años y hasta que no me propusieron esto, ese día no llegó. Aproveché que mi compañera Raquel López estaba viviendo con David y le pedí que grabara la historia y me la enviara. Y él, en la distancia y quién sabe si desde la cocina también, me la volvió a contar.

Teniendo ya la historia, hacía falta ponerla en pie. La música era absolutamente necesaria pero no la tocaría yo, como en ocasiones anteriores trabajando con Isabel. Necesitaba a un músico, y tuve claro desde el principio que necesitaba que tocara varios instrumentos, para dar un poco más de riqueza y variedad a la propuesta.

También necesitaba imagen. Lo imaginaba como un álbum ilustrado. Contando historias en inglés a los niños y niñas de infantil siempre uso libros álbum, y me apoyo en la imagen porque les ayuda a entender y seguir lo que está sucediendo.


Después de escribir y adaptar la historia que me había contado David, me di cuenta de que quería no solo imagen fija, sino alternar algo de animación con ilustraciones. Así, pensé en contactar con un/a ilustrador/a y que, posteriormente, Laura Baute Sanjuán, cuyo trabajo conocía de antemano, hiciera la animación. Me propuso crear ella misma las ilustraciones, y con esto aceptó la locura de unirse al proyecto. Diseñé torpemente explicándole qué quería y se puso manos a la obra con la propuesta dándole forma y sentido en lo que ha sido un trabajo arduo. Creó los personajes: la ardilla, su madre, el búho, zorro, conejo… creó los escenarios: el bosque, el puente, el árbol, el lago… y comenzó a trabajar en la animación.

Me ha preocupado todo el tiempo diferenciar la propuesta de narración con imagen de una película narrada. No es una película. En la pantalla no acontece todo lo que yo explico, sino que se muestran los escenarios y los personajes, así como los recorridos de la ardilla bosque arriba y bosque abajo. Por ejemplo: cuando digo que se encontró con un animal junto al río, aparece el zorro en la escena. La imagen se detiene, se queda como una ilustración fija, y se sigue contando el diálogo entre ellos. O, cuando la ardilla recuerda el camino que debe seguir, aparece un mapa en el que se mueven sus huellas. Y así, hemos creado un álbum ilustrado vivo.

El tema técnico era difícil de solucionar en un principio. ¿Cómo pasar las imágenes? ¿Tendríamos un ordenador en escena conectado al proyector y yo, mientras contaba, las podría pasar? Era complicado porque son muchos vídeos e imágenes fijas. ¿Y cómo resolverlo estéticamente?


Cuando se unió el músico Óscar Tiraida al proyecto, las piezas del puzle encajaron. Le conté todo, le mostré lo que llevábamos hecho. Creé las letras de las canciones (4 canciones que se repetirían varias veces durante el espectáculo) y entre los dos les pusimos melodía. Él hizo los arreglos y decidió: finalmente tocaría el piano, la guitarra y el ukelele. Y, además, para mi sorpresa, con una soltura y una profesionalidad inmensas, se encargaría de la parte técnica de la imagen. Tendría al lado el ordenador y manejaría vídeo y música en directo a la vez. Trabajar con Óscar ha sido un verdadero regalo. Su conexión y nivel de implicación con el proyecto ha sido tanta que ya no lo quiero imaginar sin él.

De esta manera tuvimos solucionada la puesta en escena: Óscar en el escenario con tres instrumentos y un ordenador, una pantalla gigante y otra pequeña frente a mí donde se va proyectando la imagen y yo, en medio, contando.

El diseño de luces y los medios técnicos, gracias al gran equipo de la Fundación, fue como recorrer un camino de rosas, contando también con que no llevamos escenografía.


Pensamos en un vestuario sencillo, similar en colores a la gama del bosque ilustrado por Laura y  que incluyera, por supuesto, NUTS.

Por otro lado y previamente, había preparado una Unidad Didáctica para el profesorado. No olvidemos que este espectáculo está diseñado para Educación Infantil. La idea es que las maestras puedan incluir algo relacionado con él en su propuesta curricular, y además, todo el trabajo previo a ver el espectáculo será bueno para la comprensión y disfrute del alumnado. En la unidad incluíamos vocabulario, imágenes y las canciones para que, si querían las fueran practicando. También tenían la “tarea” de traer una NUT (bellota) al espectáculo cuando vinieran, para interactuar con nosotros.

En fin, ya estábamos preparados para estrenar. Y así fue como la semana pasada disfrutamos de la presencia de más de 1800 niños y niñas de infantil de diferentes puntos de la isla. Hicimos dos sesiones por día del 12 al 14 de junio. Estos fueron los colegios que asistieron en esta ocasión: CEIP VIRGEN DE FATIMA, CEIP SAN MATIAS, CEIP ACENTEJO, CEIP LA MILAGROSA, CEIP CAMINO LARGO, ECHEYDE, INFANT FIRST LITTLE SCHOOL, CEIP MIGUEL PINTOR GONZALEZ, PUREZA DE MARIA, LA SALLE SAN ILDEFONSO, HOGAR ESCUELA, JULES VERNE, ESCUELAS PIAS QUISISANA, SAN JUAN BOSCO, CEIP SAN FERNANDO, MATIAS LLABRES, HOGAR ESCUELA, ONESIMO REDONDO, COLEGIO DECROLY.

La primera vez que escuchamos a los niños y niñas cantar con nosotros la canción del saludo porque la traían ya aprendida, nos emocionamos tremendamente. Nos miramos en escena con los pelos de punta. Después del primer día, de las dos primeras funciones, de la alegría de los niños y niñas y las maestras y sus comentarios, lo supimos: la propuesta funciona.


Funciona y nos ha dejado tremendamente contentos y con muchísimas ganas de seguir compartiéndola.

Esperamos que sea muy pronto. Mil gracias a la Fundación por darme la oportunidad. Me he sentido valiente, pero es fácil cuando te acompañan en el camino grandes profesionales como Óscar y Laura y el destino es un lugar en el que me siento como en casa: los niños y niñas de Educación Infantil.

Gracias, de corazón.

domingo, 24 de marzo de 2019

2 Jornadas, 2 charlas

La pasada semana toda la gente cuentera estuvo de celebración.
El día 20 de marzo festejamos el Día Mundial de la Narración Oral con la I Jornada de Narración Oral de Canarias organizada por la Asociación Tagoral.

En esta completa crónica, el compañero Antonio Conejo, también presidente de la Asociación y miembro de la Comisión organizadora de la Jornada, explica bastante bien en qué consistió la misma.

Tuve la suerte de participar como ponente llevando a cabo una charla/reseña titulada "La situación de la Narración Oral en Canarias" dentro de las actividades que tuvieron lugar por la mañana.
Y digo que fue una suerte porque llevo mucho tiempo queriendo escribir sobre la historia de la Narración Oral en las islas. Este es un trabajo arduo, que requiere la recopilación de muchísima información entrevistando a gran cantidad de personas de todas las islas.
Por cuestiones de tiempo, para esta ocasión no he podido profundizar tanto como hubiera querido, pero considero que pude desarrollar un esquema bastante aproximado de los inicios de la Narración en Canarias y un repaso de su situación hasta hoy.


Desde que, en 1989, Garzón Céspedes llega a Gran Canaria y comienza en 1990 el Festival Cuenta con Agüimes, hasta en 1993 que nace La Noche de los Cuentos en La Laguna y posteriormente en 1996 el Festival Internacional de Los Silos, pasando por la programación de la Biblioteca Insular de Gran Canaria en base al trabajo llevado a cabo en el Maratón de Cuentos de Guadalajara y los inicios del Festival Verano de Cuento de El Sauzal, hay mucho que contar.
El cuento llegó a todas las islas gracias a las extensiones del Festival de Agüimes y arraigó debido al buen trabajo de muchas bibliotecarias y concejalías implicadas.
Así, con un desarrollo diferente en cuanto a Narración Oral en cada isla llega la crisis y posteriormente comienza un movimiento de asociacionismo y unión en Canarias. Nace el Movimiento de Narración en Gran Canaria, la Asociación Tagoral, y se celebra en 2014 el primer Encuentro de Narración Oral de Canarias. Así hemos llegado hasta hoy, también con Festivales jóvenes como Encuentracuentos (Tenerife) o el Festival Palabras al Vuelo (Lanzarote), con programaciones estables en Bibliotecas como Arucas, Biblioteca Insular de Gran Canaria, Telde (Gran Canaria), El Paso y Garafía (La Palma), Corralejo (Fuerteventura), Arrecife (Lanzarote), Biblioteca Pública del Estado de SC, Biblioteca Municipal Central (TEA), Biblioteca de La Laguna y Bibliotecas de El Rosario (Tenerife).

Espero pronto poder tener un artículo completo y enjundioso que compartir con las personas a las que les interese.

Muchísmas gracias a todas las personas que respondieron a mis preguntas para poder esbozar esta charla: Cristina Temprano, Bonaí Capote, Antonio López, Diego G. Reinfeld, Antonio Fumero, Antonio Conejo, Pep Bruno, Mercedes (Biblioteca Tías), Asunción Arrocha (Biblioteca Pública Estado de SC), Pancho Bordón, Dolores León (Biblioteca Arucas), María Buenadicha (artículo publicado en AEDA). 


Por otro lado, el jueves 21 participé en las II Jornadas de Innovación Educativa que organizó el CEP (Centro de Formación para el profesorado) de Santa Cruz de Tenerife. (Pueden revisar todo lo que sucedió con este Hashtag:  )

Me invitaron a hablar durante una hora y cuarto sobre "El arte de contar historias" ante unos 50 profesores y profesoras que trabajaban desde infantil hasta secundaria.

Y hablamos de la importancia de la narración desde tiempos inmemoriales, del lugar de donde vienen las historias, de cómo y para qué las seleccionamos, de cómo las contamos y de si podemos utilizar algunos recursos (libros, instrumentos, nuestro propio cuerpo) para hacerlas llegar mejor según el contexto y el tipo de público.


Resultó una experiencia fantástica y estoy muy agradecida a Lourdes del Toro (asesora del CEP) por haber confiado en mi trabajo.

Y así se sucedieron estas dos jornadas seguidas, cada una con su charla. Es una verdadera suerte poder contar con estos espacios porque invitan ya no solo a visibilizar y compartir esta profesión, sino a reflexionar, y al hablar en voz alta sobre lo que pienso y lo que hago, siempre le otorgo otro valor.

En fin, seguimos. Mil gracias.






miércoles, 24 de octubre de 2018

Celebrando el Día de las Bibliotecas


Hoy se celebra el Día de la Bibliotecas que promueve la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, apoyada por el Ministerio de Cultura, en recuerdo de la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo en 1992.

Mi trabajo se desarrolla en gran medida en estos espacios, que he ido convirtiendo lentamente, año tras año, en mi casa. Casas que visito mes tras mes como quien va a ver a la familia, en las que me siento acogida, en las que puedo desarrollar mi trabajo y dar rienda suelta a esta pasión incontrolada por la literatura infantil.

Las bibliotecas a las que voy son sus bibliotecarios y bibliotecarias casi más que los espacios que habitan. Voy a ellos y ellas. A su bienvenida, a su apoyo, a la charla que siempre acompaña el antes y después de las sesiones o la búsqueda de libros. Ellos y ellas mantienen la casa levantada a pesar de las inclemencias de los tiempos culturales, los colores de los partidos y los ires y venires de las partidas presupuestarias. Ellos y ellas le dan sentido al lugar y lo engrandecen.

Quiero agradecer especialmente, como siempre, a la Biblioteca Pública del Estado de Santa Cruz, de la mano de Susi, su buen hacer, su pasión y paciencia, sus intentos siempre de mantener el espacio vivo, cálido, habitable y lleno de personas pequeñas, usuarios y usuarias que vienen desde la barriga y que saben que aquí pueden encontrar su lugar.
También a mis otras casas: La Biblioteca Municipal Central (TEA), que este año además celebra su 130 cumpleaños, ¡ahí es nada!
La preciosa Biblioteca Municipal de La Laguna, que ha revivido de una forma maravillosa tras la llegada de Elena Cotarelo, su actual directora y que cuenta con un estupendo equipo de profesionales; la Biblioteca de la Villa de Candelaria, en mi pueblito frente al mar, que cuando está Toñi es como visitar a la tía que no te pone café y pastas porque no se puede comer allí.
La Biblioteca de Tabaiba. No he visto una con mejores vistas y mejor predisposición a celebrarlo todo, a mantener la biblioteca viva y actualizada.
La Biblioteca de Adeje, todas las de Arona, con su esfuerzo por llegar a la gente de los diferentes barrios.
Las Biblioteca de Los Realejos y de Icod de los Vinos, que reviven cada año con estupendos programas de animación lectora.
Y también las Bibliotecas de otras islas que estos últimos años me han acogido: Biblioteca Insular de Gran Canaria, Biblioteca Insular de Fuerteventura y Biblioteca Municipal de Lanzarote. 

Gracias, de corazón, gracias a todas y todos los que las mantienen vivas, gracias por ser el lugar en el que mi trabajo comenzó a desarrollarse y donde crece cada día. Donde espero seguir acudiendo siempre.

Hoy, por supuesto, celebro este día en una de ellas. Es un día especial, así que en la BIBLIOTECA MUNCIPAL CENTRAL (TEA) llevaré a cabo el taller ESCUCHA, BEBÉ, que estrené el año pasado en, cómo no, la Biblioteca Pública del Estado.

Gracias, bibliotecarios, bibliotecarias, por estar, por no decaer. Por recibirnos y acompañarnos. ¡FELIZ DÍA!

domingo, 9 de septiembre de 2018

Mis cuentos y yo en Perú. Todas las palabras, todas.


Para despedir un verano intenso, repleto de formación, viajes, trabajo y algo de descanso, he viajado del 22 de agosto al 3 de septiembre a Perú para formar parte del Festival Internacional de Narración Oral del Perú "Todas las palabras, todas", un proyecto artístico social con características particulares, ya que es de autogestión descentralizada con presencia permanente en diferentes regiones del país, donde los artistas invitados tejen un entramado de actividades en algunos casos de manera simultánea.
Invitada por Wayqui, compañero narrador peruano con el que he compartido experiencias anteriores en Escocia, contadas aquí, y aquí, no podía no acudir a la llamada.
Mi participación consistió en llevar a cabo sesiones de cuentos para público adulto, adolescente, familiar, infantil y para bebés, así como un pequeño taller sobre contar cuentos con libro álbum.

Muchas horas de aviones, aeropuertos y retrasos me cayeron a la espalda tanto en la ida como en la vuelta, pero merecieron todas las alegrías. A la ida, por lo que venía. A la vuelta, por lo que me traigo.
Del viaje, seis días los pasé en Cusco, dos en Machu Picchu y dos en Lima.

Rubén López y yo, con la muestra gráfica de que él no sufrió mal de altura y yo sí. (Lo del Altivital funciona. Si alguna vez van y sufren, cómprenlo). 

Nada más llegar conocí a Rubén López, narrador argentino con el que (hasta entonces no lo supe) compartiría todo el tiempo del mundo: todas las comidas, todos los paseos, técnicamente todas las sesiones de cuentos. Con él pasé el mal de altura, el dolor de garganta, los caminos y los escenarios cantando, contando y recitando, las visitas a los templos, santuarios, todo.
No hubo forma de conocerlo, al menos un poco, sin quererlo. En este tipo de eventos, donde pasas tanto tiempo con la misma gente, las relaciones humanas se convierten en la base de la experiencia que tendrás. Cuando es la humildad la que te tiende la mano, cuando lo que encuentras es claridad, comodidad, simpatía, facilidades... no queda otra que agarrar esa mano con fuerza y agradecer, y disfrutar. Y eso hicimos.

Las actividades comenzaron en Cusco el jueves 23 de agosto, inaugurando el festival en el local llamado La Esencia. Pequeño, acogedor, donde me invitaron a mate de coca para el mal de altura. Compartí sesión de cuentos para público adulto y algunos niños con Rubén López de Argentina y Ulla Suokko de Finlandia. En este local las sesiones suelen ser gratuitas, pero en esta ocasión se cobró entrada y, para sorpresa de la organización, fue bastante bien. El lugar, lleno y nosotros encantados.


El sábado 25, también en Cusco, conté en un teatro llamado “Casa Darte” para público infantil/familiar. Fue una sesión muy íntima y tranquila en un lugar alternativo, regentado por artistas y que ofrece un espacio fantástico para actuar, ensayar, etc. Un lugar que necesita y merece todo el apoyo, que lucha por sacar adelante una programación de calidad con formaciones constantes y muy buenos productos en cartel.



La siguiente sesión fue el domingo 26 de agosto en el marco de la Feria Internacional del Libro de Cusco, donde compartí escenario con Rubén y Miguel Álvarez de Perú.


La sesión se llevó a cabo en el Paraninfo de la Universidad, en la plaza de armas de Cusco para más de cien personas (en su mayoría adolescentes y familias) que vinieron a escuchar. Mientras contábamos, afuera la algarabía llenaba las calles. Procesiones, desfiles, una fiesta que hacía tan difícil caminar que parecía la calle San José en Carnavales en Santa Cruz.

Miguel Álvarez (al que llaman El Chato porque es chiquito y que dice que no soy española sino cubana o vetetúasaberdedónde por el acento) arrancó la sesión con su guitarra y una cercanía que hizo que un escenario tal alto y separado del público como era, pareciera inexistente. Luego Rubén López, con una ternura y alegría inmensos, continuó contando y cerré yo. Una experiencia fantástica.

Ulla Suokko, Rubén López y yo en la cima del mundo. (O eso creí).  Es el templo de Saqsaywaman.

Cuando no había sesiones, había paseos. Decir que Cusco es preciosa es como describir a un pájaro diciendo que tiene plumas. Hay que verle los colores, escuchar su canto, saber lo que come, oler el bosque en el que vive. Cusco es el ombligo del mundo, la ciudad con forma de Puma desde el aire, la ciudad sagrada Inka, lo que fue el centro físico, político y espiritual del universo Inka. A Cusco hay que caminarla, degustarla y maravillarse del impresionante barrio de San Blas y de todos los caminos Inka que puedan andarse. Por suerte tuvimos a la mejor guía: Ulla Suokko, narradora y artista multidisciplinar que nació en Finlandia pero vive en Cusco, sabe Quechua y baila flamenco. Fotografió y nos contó las mejores historias por los caminos. Vaya para ella y su generosidad mi agradecimiento entero. 

Calle donde me alojé en el barrio de San Blas (esquina de Carmen alto con Atoqsaykuchi, que significa en quechua donde se cansa el zorro). 

Las sesiones en los colegios se sucedieron tres mañanas seguidas. Contábamos en el Colegio La Salle o venían ellos a escucharnos al salón de actos del ICPNAC ((Instituto Cultural Peruano Norteamericano del Cusco). Contamos a primaria y a secundaria. Sesiones colectivas, un cuento cada uno o poco más. Un lujo. Un público que, pese a que no suele escuchar cuentos, se regaló, se dio, participó, jugó, nos hizo sentir que estábamos donde debíamos.

Compartiendo sesión con Rubén López en el ICPNAC

Tras una de las sesiones en el colegio, unas niñas se acercaron y me dijeron: "Cuenta más cuentos" y les dije que no podía, y pidieron: "Unisito nomás". Y no podía. Y me pidieron autógrafos. Y acabé firmando una montaña de manos locas. 


El viernes 31 de agosto contamos en un fantástico teatro en Machu Picchu pueblo. Después de visitar el santuario y las aguas termales, con las energías limpias y la alegría toda, la sesión fluyó como sola. ¡Normal! ¡Qué experiencia!

Con Wayqui en la cima del mundo. (O eso creí). 

Escenario del teatro de Machu Picchu. El mejor espacio en el que estuvimos. 

Después, ya en Lima, vinieron dos sesiones preciosas, las últimas del viaje: una de Bebecuentos en un Centro llamado La Comunidad, donde trabajan atención temprana y especializada en la primera infancia. Un lugar acogedor y amable que se llenó de familias y de abuelas cuentacuentos que trabajaban en la Casa de la Literatura Peruana y tenían allí una Bebeteca. Apoyaron, cantaron y rieron como bebés. Un gusto. 


La otra sesión fue algo más dura, en la sala de Hemato Oncología del Hospital Almenara. Al llegar nos colocaron mascarilla, gorro y bata, y me sentí desaparecer. Contar con mascarilla me pareció al inicio un reto, pero después de llevar contando un rato, cuando te acostumbras a esa manera del aire de entrar y salir, cuando te fijas en los ojos, en todo lo que dicen los ojos que escuchan, cuando eso es lo único de contacto directo que tienes, eso y la voz, no hay nada complicado. Se escucha y se cuenta distinto en este lugar. Las risas de los niños/as suenan distintas y el agradecimiento de los padres se sentía como si hubiéramos llevado agua y alisios al desierto. Muy, muy emocionante.


Me he vuelto encantada. Ha sido una experiencia maravillosa. Los cuentos y la emoción, universales. Nos une lo mismo. Y eso me traigo. Eso y los colores. Todos los colores, todos. 

Gracias. GRACIAS. A la organización (Wayqui, Guille y demás), a los compañeros/as (Rubén, Chato, Ulla, Alina), a la vida. GRACIAS.



lunes, 9 de julio de 2018

¡A viajar, BEBETECA!


Estreno el verano con muchísimas ganas de mar, de sol, de brisa, de descanso. Las ganas de viaje me sobran porque estos meses prometen muchos aviones, así que cojo mis maletas, las lleno de libros y me voy a las islas orientales a disfrutar de todo eso y más.

Me marcho con la BEBETECA VIAJERA, un proyecto que hemos definido Isabel Bolívar y yo en ese empeño  por desarrollar acciones culturales para la primera infancia. No puedo encontrar mejor timón, mejor barco y mejor tripulación para cada viaje que esta muchacha incansable.

El proyecto está impulsado por la Dirección General de Protección a la Infancia y la Familia del Gobierno de Canarias, al cargo de Carmen Morales, que ha aceptado encantada la propuesta de crear espacios de ocio en familia alrededor de la literatura, el juego creativo y el arte.

Está dirigido a familias con bebés en edades comprendidas entre los 6 y 36 meses y está siendo instalado en centros infantiles o bibliotecas de las islas no capitalinas.

BEBETECA VIAJERA comenzó con Isabel en mayo y junio y ya se han visitado las islas de El Hierro, La Palma y La Gomera. 

Durante julio y agosto seré yo quien visite a la provincia oriental, comenzando este jueves 12 en Arrecife (Lanzarote) y continuando el 3 de agosto en Puerto del Rosario (Fuerteventura). En Lanzarote ya están todas las plazas cubiertas y en Fuerteventura aún quedan plazas.


En Lanzarote ya se ha publicado la noticia en diferentes medios: La revista digital Lancelot y en Alsolajero. ¡Qué bien!

En este caso los proyectos serán recibidos por las Bibliotecas Municipales de las capitales y se ejecuta en tres acciones:
- Instalación de un rincón de lectura (Bebeteca)
- Cesión de la maleta viajera (material de libros, instrumentos y títeres que se queda en el espacio de forma fija para el disfrute público)
- Un taller puntual, que inaugura la Bebeteca Viajera, denominado Expresarte pasito a pasito.

El Rincón de lectura conformará un pequeño espacio de Bebeteca (biblioteca para bebés), con una pequeña selección de libros en un espacio confortable.
Por su parte, la maleta viajera, que forma parte también de esta Bebeteca, es un material itinerante, de préstamo, que contiene una guía didáctica que ayudará a las familias a trabajar la estimulación temprana a través de la lectura y del juego creativo con libros, títeres, instrumentos y otros objetos. Por último, el taller Expresarte pasito a pasito es una acción que culmina la presentación del proyecto y consta de una sesión de Bebecuentos y una actividad plástica, y que cuenta con aforo limitado a 20 bebés (con dos acompañantes máximo por bebé).

Isabel Bolívar en la instalación de la Bebeteca en El Hierro

¿Y por qué todo esto?
Creadoras, organizadores y patrocinadores coincidimos en la necesidad de incrementar el acceso y disfrute de actividades artísticas y culturales a familias con bebés, especialmente en las zonas más apartadas a nivel geográfico,  entendiendo la importancia de compartir espacios de ocio de calidad, y los beneficios que esto presenta para el desarrollo integral de los más pequeños de la casa.

No quiero olvidarme de nombrar a Nareme Melián, encargado de crear el cartel tan hermoso que hace que nuestro bebé disfrute y vuele con sus libros. ¡Vamos allá!

sábado, 30 de junio de 2018

No se vuelve de la escuela

De la Escuela de Verano de AEDA de este año es difícil volver.
Es difícil decir adiós a tantas voces amigas, a los brazos, las voces y los ojos que acompañan, protegen y muestran. Ha sido una fiesta y la resaca permanece.

Comenzó con la Jornada destinada al álbum ilustrado que arrancó conociendo a Cecilia Silva-Díaz y continuó con la participación brutal de dos compañeras de oficio a las que admiro aún más si cabe: Alicia Bululú y Mon Más. Finalizó con la conferencia del querido Nono Granero y hubo un par de descubrimientos más por el camino. Llevar a cabo el taller Contar para bebés fue sencillo, fue agradable, fue bello, fue compartir entre compañeros/as.


Y luego arrancó la escuela y hemos disfrutado cuatro mañanas intensas con Celso Fernández Sanmartín y los compañeros y compañeras del curso, y esto que me ha llenado tanto que me voy desbordando por las calles.


De un curso de 20 horas como el de este año no se vuelve, se queda una prendida, a saber si para siempre.
Aprendí qué es el aire del lobo, la perseverancia de la nieve atravesando el suelo, que hablar del tiempo es poner la base para la empanada, que nadie nos va a contar quién nos quiere salvo nosotros mismos, que los cuentos tratan lo mismo de lo que trata la vida, que las campanas hablan, que no es lo mismo contar teniendo alguien a quien agradecerle, que no hay ningún marinero que cuente mal, que entre AQUÍ y ALLÍ están todas las historias que luego puedes contar, que hay silencios sólidos, que historias de vida es lo que tenemos, que somos las personas de las que hablamos. Que para contar no hay más que vivir. Que nunca hay que dejar la verdad por debajo, que lo superfluo es el estilo. Que la abuela de Israel le quiso como supo y Álvaro, cuando se hizo mayor y volvió a escuchar a la suya, la escuchó distinto. Que un señor se murió con la pena de que no le creyeran algo que le pasó. Que a las Arceas les comen el cerebro, que estimemos lo que hagamos y hagamos lo que estimemos. Y me llevo a Antoni Benaiges, que lo fusilaron antes de que pudiera llevar a sus alumnos a ver el mar por primera vez. Y a las viejitas y viejitos de la residencia, con sus zapatillas de levantar rellenas de bolas de navidad encendidas, y a los libros de poesía y a la pandereta.


Me llevo los sobres escritos por Celso, las notas en sus manos, sus dedos, su brazo, las cartas, las postales, su sensibilidad y vehemencia, el modo en que conmueve, su forma sherezadiana de decir que nos lo cuenta mañana. Todo.

Me llevo la generosidad de mis compañeros/as. A Sandra, que me contó sobre la niña que fue gaita después de morir, a Iñaki, que cavó la tumba de sus abuelos. A Nicole, que nos habló sobre sonreír a la muerte, a Elena, que se salvó, a Caxoto, que sí que lo recuerdan, a Estibi y las papas con salsa de berenjenas, a Néstor y Tania, a Alberto y la Alisa, que al menos eso quedaba. A todas y todos los que me falta nombrar. Gracias por la emoción compartida, por sabernos distintos a partir de ahora y unidos por otros hilos.


Un gustazo de experiencias compartidas, de fiesta, de retos, de ratos de almuerzos y paseos, de risas y complicidad. Hoy regreso a casa, pero todos ustedes se vienen conmigo. Al sol, a tender los huesos calados.

Gracias, equipazo de escuela (Pep, Raquel, Alberto, Elia, Mario), por tan fantástico curro y organización.

Hasta el próximo año. O no. O sí. O también.

PD: gracias, Néstor.




jueves, 21 de junio de 2018

Contar libro álbum a bebés

Está siendo un junio como si fuera un abril. Florecen los retos y el ritmo se multiplica para poder alcanzarlo todo. Así llegaré a la V ESCUELA DE VERANO DE AEDA que este año tendrá lugar en Graus, Huesca.

Antes de comenzar la escuela, desde hace cuatro ediciones se celebra una Jornada formativa sobre Narración Oral y Lectura que cada año versa sobre un tema específico. Este año el tema escogido ha sido, para mi entera felicidad, "Contar con libro álbum". Aquí tienen el programa de la Jornada para que echen un vistazo a tanta maravilla. 

Podré conocer finalmente a Cecilia Silva Díaz, cuyos estudios sigo desde que, hace años, empecé a profundizar en el libro álbum. También podré asistir a la mesa de experiencias que tendrá lugar con fantásticos compañeros de profesión que trabajan con libro: Nono Granero, Alicia Bululú, Mon Mas... 


Por la tarde tendrán lugar los talleres y participaré con uno de dos horas titulado "Contar libro álbum a bebés". Serán cuatro talleres simultáneos con diferentes centros de interés entre los que los asistentes tendrán que elegir.

Me he puesto manos a la obra para aunar las ideas relacionadas con el libro álbum y mi trabajo con los bebés y concentrarlas en un taller informativo pero también práctico en el que la gente pueda analizar, debatir y crear. ¡Qué ganas!


Me he emocionado de lo lindo seleccionado ilustraciones de Noemí Villamuza para que también cuenten cosas en el Power Point, ya que la ternura y exquisitez con que trabaja encaja perfectamente con las ideas que quiero transmitir en el trabajo con bebés.

En fin, tiempo de compartir, tiempo de aprender, tiempo de disfrutar. ¡Seguimos!

Actividad patrocinada por CANARIAS CREA 




miércoles, 30 de mayo de 2018

GIANTS are GIANTS

Esta pasada semana he vivido una experiencia fantástica. He tenido en casa alojándose a dos  narradores impresionantes: Alice Fernbank y Svend-Erik Engh. Ella inglesa y él danés, viven ahora en Escocia, donde les conocí hace unos años. Juntos miden 3, 85 metros, juntos calzan una talla 94, juntos han conformado la propuesta GIANTS, storytelling performances and workshops.


Alice es una muy buena amiga, así que la "obligué" a visitarme en Tenerife. Aprovechamos que venían para proponer a algunos centros escolares (IES) que llevaran a cabo sus sesiones y talleres y ha sido un absoluto éxito. Un lujo poder verles y disfrutarles. A ellos y al alumnado que ha sido partícipe. Acudieron al IES Cabrera Pinto en La laguna y al Colegio Hispano Británico. En ambos centros para alumnado de 2ºESO.

GIANTS propone, desde la Narración Oral, hacer que se diviertan y disfruten escuchando historias. Después, que hagan eso mismo pero contando la historia.
El alumnado desarrolla vocabulario, gana confianza en inglés y sobre todo trabaja y disfruta en equipo.

Cuando comienza todo, los dos giants se presentan como gente alta que son y explican que van a contar historias de gigantes. Antes de empezar hacen un breve repaso de algunas palabras que puedan generar dificultad (piden al alumnado que adivinen el significado o que lo describan en inglés si saben. Como ellos no hablan español los chicos y chicas se esfuerzan bastante en hacerse entender).
Después les muestran algunas frases clave que puede que se repitan más de una vez para facilitar comprensión y futura participación. Y comienza la historia.

Cuando termina la sesión de cuentos el alumnado recibe un taller sobre uno de los cuentos que han escuchado.
Se realiza un calentamiento físico y vocal y se divide el cuento contado en cinco o seis escenas. El alumnado se divide en grupos y en pocos minutos tienen que preparar una freeze frame, una imagen congelada de cada escena. Tienen que trabajar en grupo y decidir qué personaje u objeto es cada uno, dialogando siempre en inglés.

Después de este divertido ejercicio cada grupo se encargará de representar escénicamente una parte del cuento, de modo que entre toda la clase se cuente la historia. Sólo se les dan algunas frases tipo que pueden ayudarles pero el resto del lenguaje es natural, creativo, que sale de ellos. ¡En apenas cinco minutos hicieron maravillas!


La implicación y motivación de los chicos y chicas fue total. Mostraban admiración y curiosidad constantes, disfrutaron del proceso y yo me enamoré viéndoles. Me parece una propuesta riquísima para introducir la Narración Oral en las aulas de secundaria y para potenciar el disfrute en inglés.

Anécdota final: en uno de los centros, un docente tiene allí a su hija y les contó que la chica llegó a casa esa tarde y habló durante media hora seguida de la experiencia que había tenido con ellos, con un nivel de motivación tan alto que se quedaron asombrados. "Nunca había hablado tanto tiempo y con tantas ganas de algo que hubiera hecho en el colegio".
Pues eso. 

Ya se han marchado, pero estoy segura de que estos gigantes volverán. 


domingo, 1 de abril de 2018

Celebrando el Día del Libro Infantil y Juvenil desde el salón (II)

Cartel y mensaje oficial del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil 2018

El año pasado comencé lo que me gustaría que fuera una tradición: celebrar el día del libro infantil y juvenil colocando en la mesa de mi salón libros que, por una razón u otra, me hacen disfrutar, que es la razón principal, el motor que impulsa mi trabajo.

Cada año, este día, siento que celebro una especie de cumpleaños. Celebro mi profesión y la parte (tan grande) que la conecta con los libros.
Celebro la maravilla, la interacción, la risa, la sorpresa, la búsqueda, la relectura y la imperiosa necesidad de contarlo, comentarlo y compartirlo para multiplicar todo eso y revivirlo una y mil veces.

El año pasado esta fue la selección de libros desde el salón, con cinco categorías: Los que me enamoraron, los más reídos, los más contados a los más pequeños, los más jugados y los que me enseñan.


El gozo y la alegría, el juego y la conexión humorística y lúdica a través de los libros es lo que este año celebro con esta muy breve selección.

Hay dos títulos de Mo Willems porque es, en mi opinión, el mejor autor de libros álbum cómicos actual. Es el autor de No dejes que la paloma conduzca el autobús y La paloma encuentra un hot dog.
También de este que he seleccionado: La paloma necesita un baño, y de la adorable colección "Elephant & Piggie", del que he escogido "We are in a book" pero del que ni un solo título tiene desperdicio. 
Mo Willems conecta directamente con las experiencias humanas, y digo humanas, no infantiles. Conecta con lo básico, lo primigenio, el humor genuino, sin edulcorar, el que sorprende, genera expectativas y luego las desequilibra. Absolutamente delicioso. 

Después, se encuentra La cinta, de Adrien Parlange editado por Kókinos, un libro que no paro de disfrutar una y otra vez, dándole vueltas y buscando el mejor modo de compartirlo con diferente tipo de público. Es un libro de una calidad lúdico-poética impresionante. Un libro para jugar, para bailar con la metáfora, para convertir esa cinta en el universo de posibilidades que nos dan los buenos libros. Un libro con el que volar una cometa, agarrar a una serpiente por la lengua, atarse un cordón, comer un spaguetti o sujetar la cinta de un funambulista.

Por último, El libro que hace clap de Madalena Matoso. Un juego, un mundo de posibilidades, de relecturas, de observación. Un libro para abrir y cerrar miles de veces, para imaginar. Repleto de preguntas y de ninguna respuesta. 

Lo que más me gusta de este tipo de libros es el disparador que suponen. Un punto de partida que nunca sabes a dónde te llevará. Eso es lo que celebro, seguir disfrutando y compartiendo estas estupendas creaciones. 

¡Feliz día del libro infantil y juvenil!

jueves, 8 de marzo de 2018

Retahíla

Este mes de marzo, en la Biblioteca Municipal de La Laguna y el Ayuntamiento Viejo de Candelaria estreno “Retahíla”, una sesión de cuentos para niños y niñas de 0 a 3 años y sus familias (Bebecuentos).

Retahíla parte del libro del mismo título editado por Combel y creado por la querida Annette Tamarkin. Es un libro acordeón con una imagen sobre fondo blanco y con solapas que se levantan para descubrir pequeñas sorpresas escondidas tras esos objetos o animales.
Lo abrimos como un libro normal. Vamos pasando página por página. De cada doble página, uno de los dos elementos (y a veces los dos) nos lleva a una retahíla. A una canción, arrullo, juego de dedos, de falda o poema. Vamos a contar, cantar, recitar.

Al finalizar la primera cara del acordeón, pasamos a la siguiente dando vuelta al libro, y aquí añadimos algún pequeño poema de autor y un cuento sencillo. En ambas caras, algunas imágenes nos llevan hasta pequeños objetos y a un títere de guante.

Había una vez un gato con las orejas de trapo y la barriga al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez? Había una vez un avión que siempre quería volar. Sana, sana, culito de rana. Un elefante se balanceaba. Caracol, col, col. Sol, solito, caliéntame un poquito. Pica, pica, la gallina.

Al finalizar, abrimos el acordeón completo, nos extendemos, revisamos por un lado y por otro, jugamos con la forma, hacemos que suene el acordeón, el instrumento, y nos decimos adiós.

Esta sesión es una llamada a la sencillez y a la memoria. Una vuelta hacia la tradición, hacia las versiones de las canciones que recordamos de la infancia. Es un hilo de imagen en imagen para recordarnos que los libros existen más allá de las páginas, que se vuelven vida en nuestra voz, que podemos recrear, recordar, inventar y tocar, cantar, aplaudir y jugar a partir de ellos.

Es un solo libro y serán cientos de manos, de voces, evocando las palabras que fueron y que permanecen e inventando las que vendrán.

¿Nos vemos?

miércoles, 4 de octubre de 2017

Cuentos en Clave de Sol

Todos los bimestres participo con un artículo en la Revista Kidslife en la sección CUENTÓPOLIS y una recomendación de libros relacionados con el tema del artículo en el apartado CUENTOPOLIBROS. AQUÍ pueden descargarse la de septiembre-octubre.

En esta edición he querido hablar de las sesiones de cuentos y música. Especialmente de la sesión que estoy girando por toda la isla a través del programa ITINERANDO de la Fundación Cajacanarias: CUENTOS EN CLAVE DE SOL.

A continuación comparto con ustedes el artículo, que incluye algunas ideas para incluir la música en la narración de historias. Podrán ver en imágenes la sección CUENTOPOLIBROS.

También les enlazo la agenda de CUENTOS EN CLAVE DE SOL de aquí a finales de Noviembre, por si quisieran/pudieran acercarse a compartirla conmigo.

"Aunar narración oral y música es despertar ritmos, desplegar melodías, amplificar emociones. Es partir de dos artes diferentes y complementarlas para que el acto narrativo llegue con fuerza al público.

Una de las sesiones de cuentos creadas en mi repertorio que mejor funciona con público infantil son los CUENTOS EN CLAVE DE SOL. Una sesión que aúna la narración oral de libros álbum o cuentos tradicionales utilizando diferentes instrumentos musicales. Esta sesión está girando este 2017 por toda la isla a través del programa ITINERANDO de la Fundación Cajacanarias.

Las ventajas de contar cuentos utilizando música son muchas, especialmente cuando se cuenta a los más pequeños, niños y niñas de 0 a 6 años. Entre otras cosas, funcionan para captar y centrar su atención de un modo sencillo y rápido, lo que facilita la posterior narración de la historia. También facilitan la creación de una atmósfera anímica concreta antes o después del cuento. Ayudan durante la narración, especialmente en historias con estructura acumulativa o repetitiva.

En mi caso utilizo la música en todas mis sesiones dirigidas a estas edades. Algunas comienzan y terminan con una canción tocada con el ukelele. Puede ser una canción de saludo/despedida o una pequeña historia cantada: un poema musicado o algunos versos inventados por mí misma. Después, entre cuento y cuento, utilizo las campanas. Son ocho campanas, una de cada color y con notas diferentes (salvo el DO que se repite), con un sonido muy llamativo y brillante.
También, en algunos cuentos, utilizo un pequeño tambor para acompañar el paseo de las tortugas, el acordeón, contando a la vez que toco o la melódica para contar con música cómo se sentían algunos animales.
Durante un tiempo utilicé la melódica para jugar con el público a adivinar qué atmósfera tendría la historia que iba a contar. Si la música era suave y alegre o si, por el contrario, sonaba oscura y terrorífica. Según el ambiente que les sugería la tonada, yo escogía la historia que iba a contar.

Intervienen muchos factores en el desarrollo intelectual y afectivo del alumnado que asiste con frecuencia a estas sesiones: auditivos, visuales, motores, memorísticos, sociales, lúdicos, expresivos, etc. Sin embargo, para mí el más representativo es la sensibilidad. Las propias historias, la palabra, el ritmo, los símbolos, ayudan en el desarrollo de sus emociones, de su ingenio. La música les lleva de un modo lúdico al goce de escuchar y de leer y los cuentos les acercan al disfrute de la música.

Algunos juegos con la música y la narración oral que funcionan muy bien son los siguientes:

- Asociar a un personaje con un instrumento y, cuando ese personaje camina o habla, acompañarle con la música.
- Crear una canción/estribillo para el cuento. Funciona muy bien con los cuentos de estructura repetitiva en los que alguna acción concreta se repite (un oso que dice lo mismo varias veces durante el cuento, lo podría cantar en lugar de decirlo).
- Efectos sonoros concretos en determinados ambientes o partes del cuento: la lluvia, la tormenta, el mar, un caballo galopando, pasos, una puerta que se abre chirriante, etc.
La participación del público infantil es importante a la hora de mantener su atención, y algo que suele funcionar en mis sesiones es potenciar que los efectos sonoros los haga el público y que aprendan y canten las canciones conmigo."




CUENTOS EN CLAVE DE SOL EN TENERIFE

Octubre:
5 a las 18h, Biblioteca Pública de La Camella (Arona)
6 a las 10h, sesión para escolares en CEIP Villa de Arico (Arico)
14 a las 18h, edificio multifuncional de El Médano (Granadilla). 
15 a las 12:30, Plaza del Príncipe (El Sauzal)
16 a las 18h, Biblioteca Municipal de Güímar (Güímar)

Noviembre:
11 a las 17:30, Plaza Andrés de Lorenzo Cáceres (Icod)
13 a las 10, sesión para escolares (Tacoronte)
20 a las 10, sesión para escolares (Vilaflor)
22 a las 18h, Biblioteca Municipal de La Matanza. 


martes, 24 de enero de 2017

Comienza STORY TIME

Cartel realizado por Guille Rancel

Este viernes 28 de enero comienza en la Biblioteca Municipal de La Laguna una actividad de Narración Oral en Inglés para niños/as de 2 a 6 años y para mayores de 7 años y sus familias.

Es el cuarto año que formo parte de las propuestas de Narración Oral que acepta la Concejalía de Cultura para desarrollar actividades en la Biblioteca Pública. Desde la Asociación Tagoral y la Asociación +Arte, así como de forma autónoma, Isabel Bolívar y yo hemos promovido sesiones de cuentos para público familiar y sesiones de Bebecuentos que han funcionado muy bien.  

Las sesiones de Bebecuentos siguen funcionando con muchísimo éxito pero, por otro lado, este año las sesiones familiares se planificarán de otra manera (no habrá programación cada mes por ahora). Sin embargo, comienzan las sesiones para público familiar en lengua inglesa.

Se llevarán a cabo un viernes al mes, normalmente el último viernes salvo excepciones (para verificar la fecha, es preciso llamar al 922 25 99 40). 

Cada viernes se llevarán a cabo dos sesiones: STORY TIME BABY (niños/as de 2 a 6) a las 17h y STORY TIME (mayores de 7 años) a las 18h

Es una actividad basada en la narración de cuentos tradicionales y de autor, poemas y canciones a través de la palabra dicha, libros, títeres y objetos de diferente tipo. El objetivo principal es el de fomentar la escucha y el disfrute en esta lengua extranjera, acercando a las familias una opción cultural amena y diferente en torno a los cuentos contados. 

Por ahora no se precisa inscripción. Entrada libre hasta completar aforo. 

See you!!

miércoles, 18 de febrero de 2015

Ventanas al cuento

Ilustración: Shaun Tan, "El árbol rojo",  Bárbara Fiore, 2006

Hoy comienzo el día abriendo una ventana, como todas las mañanas alrededor de las 9:30. Y no solo las de mi casa, que por cierto dan al mar y a una luz casi siempre radiante, sino al cuento, que incluye muchos otros paisajes y otras luces.

Me explico: cada mañana recibo en mi correo electrónico una Ventana al Cuento procedente de un compañero narrador, Diego A.González Reinfeld, que desde hace varios meses dedica su tiempo y esfuerzo a compartir con quienes tenemos el placer de estar cerca un espacio a la reflexión en torno a las historias escritas.

Diego tiene 35 años y lleva contando cuentos, trabajando y reflexionando en torno a ellos la mitad de su vida. Desde hace año y medio imparte clases de narración semanales en el único espacio destinado a este fin en las islas: el Teatro Victoria, en Santa Cruz de Tenerife. Estas clases tienen como objetivo formar en varios aspectos. Por un lado, en relación a todo lo que tiene que ver con el cuento en sí mismo: estructura, géneros, formas…, por otro, se centra en las herramientas propias del narrador y por último, en  lo relacionado con el público.

Las ventanas al cuento surgen cuando uno de sus alumnos le comenta que le cuesta conciliar las clases de narración y el trabajo de los cuentos con su día a día, ya que no encuentra referencias a buenas historias ni espacio para desarrollar las tareas. Y, como respuesta a esta demanda y con la intención de mantener a sus alumnos dentro de lo que es ese mundo, se genera la idea de compartir diariamente una historia, un cuento, y hacer un análisis del mismo en referencia a su estructura, construcción de la historia y de los personajes, aportaciones interesantes, etc., así como una propuesta de juego, de reflexión y escritura creativa, para que el alumno cree y desarrolle.

Cada día es una sorpresa y un regalo abrir el correo, porque sabes que hoy la ventana se abrirá hacia un país y continente diferente al de ayer, hacia un autor puede que conocido o desconocido y hacia un cuento nuevo, de autor, tradicional, corto o largo, da igual; hacia un análisis que llevará a la reflexión personal y hacia un juego.
Les dejo un enlace a la página IT´S TIME, en su sección STORYTELLING, donde pueden irlas encontrando.

Y marcho a leer la ventana de hoy, número 134, que por cierto se asoma a Egipto, a un relato tradicional titulado "El aprendiz de mago". ¡Que tengan un buen día!

jueves, 17 de julio de 2014

Narradores y formación

Todos o casi todos los participantes de la ESCUELA DE VERANO DE AEDA en la puerta del Albergue de la Real Fábrica en Ezcaray, La Rioja.
Este año ha estado más lleno de formación que ninguno antes en lo que a narración se refiere. A principios de año cruzaba el charco hacia Gran Canaria para asistir a un taller con la narradora Maísa Marbán; meses después volvía a cruzarlo para recibir un curso sobre repertorio de diez horas por parte de Pep Bruno; hace poco más de una semana volvía de pasar cinco días completos con otros casi setenta narradores compartiendo, debatiendo, conociendo. Era la I ESCUELA DE VERANO DE AEDA, la Asociación de Profesionales de la Narración Oral en España. Por otro lado, justo ayer cerrábamos un taller con Pablo Albo, que vino a Tenerife, en lo que puede llamarse el primer curso no oficial organizado por la Asociación TAGORAL, Asociación Canaria de Narración Oral, a punto de ser estrenada. 
Mucho es lo que me llevo de estos encuentros. En la ESCUELA DE VERANO de AEDA pudimos escoger entre cursos y talleres largos y cortos. La variedad fue mucha y la dificultad para escoger,  más aún. Finalmente asistí a un  curso largo con el genial Matteo Belli, actor italiano que domina a la perfección la técnica vocal (entre otras), un curso corto con José Campanari y un taller largo con Virginia Imaz.
Me parece muy interesante recibir este tipo de formación, especialmente cuando se sabe que es dirigida a gente que lleva algún tiempo contando y que no se trata de cursos de iniciación. Creo que el encuentro que se genera entre narradores, ese compartir experiencias y comunicarse, es en ocasiones tan instructivo como el curso al que se acude. 
Agradezco que los narradores que llevan muchos años trabajando en el mundo de la palabra se lancen a formar a otros, es un ejercicio de generosidad loable. Más reseñable aún me parece un rasgo que todos han tenido en común; han partido de estas ideas: “Esto que les estoy contando es mi experiencia, mi forma de hacer las cosas. No digo que esto sea lo correcto o lo que hay que hacer, sino lo que a mí me ha funcionado, lo que opino. Ningún narrador cuenta igual a otro. No intenten imitar a nadie”. Aplaudo desde el comienzo esta potente declaración de intenciones: no adoctrino, no fotocopio narradores, aporto a cada cual lo que quiera llevarse.
Son muchas cosas las que me traigo. Algunas bullían desordenadamente en mi cerebro y se han recolocado. Otras que estaban bien compuestas y organizadas se han desubicado y las más jovencitas han nacido y están preparándose para empezar a trajinar.
Muchas cuestiones en torno a la organización y la metodología me han parecido mejorables en casi todos los cursos, más que nada porque a veces el contenido se pierde por una gestión deficiente, o lo que es lo mismo: los barcos pueden navegar de maravilla, pero no si los pruebas en una carretera.
En cuanto a contenido hay algunas ideas que quiero compartir, de las que más me han removido por diferentes razones:
1.      Para contar hay que saber escoger. ¿Qué contar? ¿En qué criterios nos basamos para escoger un cuento u otro? ¿Nos basta un “porque me gusta” o vamos más allá? ¿Qué es más recomendable: comenzar contando tradición oral, continuar con adaptaciones a la oralidad de cuentos de autor y después, si acaso, contar cuentos propios o hacerlo de otra manera? ¿Contamos cuentos escuchados a otros narradores? ¿nos planteamos un código ético? En el curso de repertorio de Pep Bruno tratamos todas estas cuestiones de un modo muy claro y práctico y en torno a un debate bien guiado. También con Pablo Albo tocamos algunas.
2.     Para contar hay que preparar. ¿Cómo afrontamos la preparación de un cuento? ¿Está claro el protagonista de nuestra historia? ¿lo definimos, lo juzgamos o describimos sus acciones? ¿identificamos bien el viaje que hace? ¿Estructuramos el cuento a modo de tronco y luego rellenamos de modo “pactadamente improvisado” las ramas y las hojas? ¿Escogemos las palabras que usamos, respetamos el lenguaje? Pep, Virginia y Pablo fomentaron el debate en este ámbito.
3.     Para contar hay que pactar. Ese “pacto de ficción” que establece el narrador con el público los primeros minutos de sesión, en los que los oyentes entienden a qué han venido, se hacen una idea de lo que van a ver. Un pacto que se hace no solo con lo primero que se dice, sino con el tono, con el gesto, con el silencio, con la mirada. Virginia Imaz me ayudó a ponerle nombre a ese pacto que llevaba tiempo sintiendo.
4.    Para contar hay que estar presente, atento y disponible. Virginia nos recordó: darse tiempo es darse espacio. Darse espacio es darse tiempo. Campanari comentó la importancia de estar disponible: una disponibilidad que parte de la escucha, de la calma y la relajación, de estar en el aquí y el ahora con el público. No solo son los oyentes los que tienen la responsabilidad de escuchar y estar dispuestos. Es una responsabilidad compartida.
5.    Para contar hay que respirar. Matteo me mostró la diferencia del aire cuando entra con placer y cuando entra enfilado por los nervios o la prisa. Respirar con calma, cuidar cómo y desde dónde sale el aire y con él, la voz. Virginia comentó: “El aliento es más que la respiración. Es la respiración habitada por las emociones”.
6.     Para contar hay que saber callar. Virginia Imaz dijo: “Cuento como árbol. Lo que sostiene al árbol es lo que no se ve. Lo que sostiene al cuento es lo que no se dice”. José Campanari dijo: “Es preciso que la persona que cuente prepare el silencio en su intimidad antes de recibir al público. Esa escucha permite saber qué relación se está estableciendo y cómo se puede llevar el hilo de la conversación sin entorpecer esa relación”. Pablo Albo nos hizo mirarnos con calma, observar lentamente a los oyentes durante mucho rato, sin hacer “nada”. ¡Y cuántos todos contenidos en esas nadas!
7.     Para contar hay que disfrutar. Placer, gozar, placer, placer, disfrute y otra vez placer.
Me enciende sobre todo la emoción de saber que está en nuestras manos la libertad, la posibilidad de conducir el aliento por donde queramos, de respirarnos y respirar, el hecho necesario de pararme, yo, que voy mucho más deprisa de lo que quiero y necesito. Pararse. Pararnos. Observar, vernos con sinceridad, con honestidad y luego encontrarnos y comunicarnos.
Confirmo la certeza de que esta profesión es una ciencia, de que requiere no un curso o diez, sino una titulación universitaria como mínimo para englobar todo lo que es preciso.
Pero bueno, mientras tanto, seguimos. Quiero dar las gracias a todos los profesionales que comparten sus experiencias, y a todos los compañeros de camino que me ayudan a escuchar lo que pienso y a entender lo que opinan. Gracias especialmente a Mon Peraza, Silvia Torrents, Silvia Titirimundi, Fabio González, Isabel Bolívar y Antonio Conejo, por estar cerca y dejarse volver locos. Y GRACIAS MAYÚSCULAS A AEDA Y SU EQUIPO por su generosidad y organización.

Gracias, gracias, gracias a todos.