Hace poco más de una semana estuvo por casa Andrés Montero junto a Nicole Castillo, ya les contaba aquí que estuvieron programados en el Festival Encuentracuentos y pudimos disfrutar de su compañía unos cuantos días. Vienen de Chile y juntos forman el grupo La Matrioska.
A su paso, Andrés dejó tres de los libros que ha escrito. Dos me los comí en un día pero el tercero lo he ido masticando despacito.
El primero que leí fue "Tony Ninguno", un libro al que tenía muchas ganas. Esta novela fue reconocida con el X Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska. Está editado por La Pollera, 2017.
La cubierta atrae. Es una pintura titulada "El viejo circo sigue en pie", de Cristián Elizalde. Me encantó el detalle de que la ilustración continúa en la solapa de la cubierta delantera, mira:
Engancha desde el primer párrafo, al que volví una y otra vez durante mi lectura: "Después recordé que ya lo había visto desde el aire, mientras volaba de un trapecio a otro. Había divisado sus ojos absortos en mi vuelo, en mis manos seguras., (...). Estaba sentadito al lado del árabe, pero parecía querer elevarse conmigo (...)".
La historia está contada en primera persona por la protagonista, una joven trapecista que trabaja en el circo familiar de los Garmendia. Comienza con un árabe que llega al circo con un niño pequeño de la mano y los dos tomos de Las mil y una noches. Pide a la gente del circo que, a cambio de los libros, cuiden al niño por un rato. Pero no vuelve, de manera que el circo debe acogerlo. La niña le bautiza "Sahriyar", como el rey asesino de Las Mil y una Noches, aunque el resto le llama "Tony Ninguno", y su presencia marcará el devenir del circo durante los siguientes años.
Más adelante la chica se lesiona y decide aprenderse las historias de Sherezade. Un día, el dueño del circo le da permiso para contar esa noche en la función.
Una narradora oral contando dentro de una función de circo. Jamás había conocido un personaje así. . Y así, Sherezade cuenta pero también calla. ¡Y cuánto calla! Hay mucho que contar sobre esta novela, pero me callo yo también. Les invito a leerla. Solo diré que creo que es una novela valiente a nivel de temática y de estructura, con varias capas narrativas y relaciones intertextuales, que entremezcla fantásticamente ilusión y realidad. En fin, ha sido una lectura muy disfrutada.
El segundo libro que leí es una novela juvenil titulada "En el horizonte se dibuja un barco", editado por SM, 2018. Cuenta con una preciosa ilustración de cubierta de Adrián Gouet.
Está protagonizado por Gabriel, un muchacho solitario que un verano se descubre interesándose por la poesía al mismo tiempo que va conociendo el amor (y el desamor, claro).
Me gustó especialmente de este libro el modo tan realista en el que describe cómo un adolescente puede llegar a conocer y enamorarse de la poesía. El repentino interés tras descubrirse reflexionando, recordando algo que explicó un profesor o leyendo. Yo, concretamente, volví a mi adolescencia de un golpe y "me comí" el libro en un santiamén sintiendo esa nostalgia entremezclada con condescendencia con la que a veces nos vemos hacia atrás.
Por último, el más degustado y el que más me interesó: "Alguien toca a la puerta: leyendas chilenas", publicado por SM en la Serie Roja de El Barco de Vapor en 2016 y que ya va por la tercera edición en 2018.
El primer cuento que leí fue el primer cuento le escuché en el Festival y fue una experiencia curiosa verlo por escrito, ya que da pie a reflexionar sobre cómo cambian los cuentos desde lo escrito a lo oral, aunque lo hayas escrito tú desde la propia oralidad. Qué información previa aportaba en el oral y no en el escrito, qué acentos ponía, los ritmos, los silencios, las expresiones... todo eso que hace que el cuento, en la boca del narrador, viva.
Es un libro creado a partir de los viajes y experiencias vividas por el autor, leyendas contadas y vividas en primera persona. Es, parece, el más personal, en el que más énfasis se pone en nuestro papel de narradores y narradoras. Andrés viaja, escucha, vive y cuenta, y parece, leyendo, que se le oye la voz.
Visité los caminos de Chile, aprendí muchísimo vocabulario, escuché cómo hablan allá los campesinos y demás protagonistas de las historias; sus diálogos son tan frescos que se pone de manifiesto la pura oralidad en el texto literario.
En fin, un verdadero disfrute. Léanlo, léanlo.
Gracias, Andrés.
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martes, 21 de mayo de 2019
domingo, 21 de abril de 2019
Los libros de Yaiza
Hace dos años Yaiza nos dio nuestra primera alegría: publicamos la historia de "Yaiza en el Rubicón", gracias al afán del Ayuntamiento de Yaiza, Lanzarote, que quería resaltar que la conquista de las islas comenzó en este municipio, que los normandos ubicaron en Yaiza la primera ciudad de las islas: San Marcial de Rubicón.
AQUÍ LES CONTÉ cómo fue todo, y es especialmente reseñable cómo este proyecto surge de la mano de Daniel Medina, Concejal de Cultura de Yaiza, y cómo a partir de su propuesta inicial, mi compañero Diego G. Reinfeld, el querido Nareme Melián (ilustrador) y yo nos ponemos manos a la obra.
Así nació esta niña y conocimos a su abuela Teguise, que cuenta a la niña las mejores historias que ha conocido nunca.
AQUÍ LES CONTÉ cómo fue todo, y es especialmente reseñable cómo este proyecto surge de la mano de Daniel Medina, Concejal de Cultura de Yaiza, y cómo a partir de su propuesta inicial, mi compañero Diego G. Reinfeld, el querido Nareme Melián (ilustrador) y yo nos ponemos manos a la obra.
Así nació esta niña y conocimos a su abuela Teguise, que cuenta a la niña las mejores historias que ha conocido nunca.
Dos años después, Yaiza ha crecido un poco y ha tenido que pasar el verano en casa de su otra abuela: Uga, viviendo la historia que ha salido publicada en este segundo libro: YAIZA Y EL CAMELLO DE UGA.
Así cuenta la sinopsis: «Un día mamá me dijo: "Ya eres lo suficientemente mayor para pasar el verano con tu otra abuela". Fue así como cambió mi vida por completo: aprendí de las piedras, de las plantas y los camellos»
La experiencia de escribir este segundo libro ha sido fantástica. Partimos de la petición: "Queremos que hable de la importancia del camello en la historia de Lanzarote" y a partir de ahí debatimos y decidimos cómo enfocarla, dando nombre y personalidad a la otra abuela de la niña y otorgándole el conocimiento de las plantas y la personalidad a priori oscura y reservada de las "brujas canarias".
Escribirla fue un juego encantador entre Diego y yo y el trabajo de Nareme con las ilustraciones, rotundamente delicioso. Lo presentamos hace unos meses en Yaiza, Lanzarote, y esta semana tan importante para los que amamos los libros, trabajamos en torno a ellos e incluso los escribimos, queremos sortear algunos ejemplares.
¡¡Atento/a a nuestras redes!!
sábado, 20 de abril de 2019
Bailaderos de Diego Pun
Leer "Bailaderos. Leyendas canarias de brujas" ha sido un regalo.
Es un libro editado por Diego Pun Ediciones que recopila parte de la literatura popular de las islas referidas a las brujas. Incluye diez leyendas escritas (recogidas desde fuentes orales o fuentes escritas) por Cecilia Domínguez Luis, Pepa Aurora y Ernesto Rodríguez Abad, grandes figuras de la literatura juvenil en las islas.
Con el libro en las manos, solo leyendo el título y observando la imagen de cubierta, inicié el viaje. BAILADEROS.
Es famoso el Bailadero de Anaga, lugar donde, según las creencias populares, las brujas solían celebrar sus aquelarres bailando en torno a una hoguera para luego bajar a la "Playa de las brujas" a bañarse desnudas en la mar.
Después analicé el índice y la estructura del libro: cada leyenda cuenta con dos ilustraciones del eternamente admirado y querido Nareme Melián. La primera otorga el título a la historia y ofrece información sobre alguna planta medicinal de las islas, plantas que podrán tener que ver (o no) con la historia de la bruja que introduce. La segunda ilustración nos muestra a la bruja de la que se habla. Imágenes oscuras, en tonos grises, tenebrosos, repletas de cuidado y detalle en las texturas y también llenas de propuestas simbólicas. Utiliza una textura similar a una vieja pared, con la cal levantada por la humedad para ilustrar los cuerpos de las brujas. Son imágenes que hacen que una se detenga, analice e, invariablemente, se enamore.
"La cuerva". Imagen extraída de aquí
Está escrito con un lenguaje cercano y directo, accesible para lectores jóvenes o no tan avezados. Nos muestra a mujeres fuertes, valientes, diferentes, que vivieron en un momento en el que no fueron comprendidas, en el que el miedo y la ignorancia del pueblo terminaron, en muchas ocasiones, con ellas y con el bien que hacían a la sociedad.
Un libro rico, alimentado de oralidad. Lo que decía: un regalo.
Aquí puedes hacerte con él.
jueves, 21 de marzo de 2019
CONTAR, de Pep Bruno y Andrea Antinori, por A buen paso
Este mes de marzo es un mes grande. Entre otras cosas, porque ha llegado a las librerías el primer libro informativo dirigido a gente (iba a decir pequeña pero ya les explico luego por qué no lo digo) sobre el arte de contar cuentos: CONTAR. Lo escribe Pep Bruno, lo ilustra Andrea Antinori y lo edita A buen paso.
¿Libros informativos sobre contar cuentos? ¿Eso existe?
Sí. Y hay unos cuantos. A la cabeza vienen "El arte de contar cuentos" de Sara C. Bryant, "Pues señor...· de Elena Fortún, "Contar con los cuentos" de Estrella Ortiz, entre otros.
Estos libros ponen sobre la palestra la necesidad de la narración oral, la importancia de acercar las historias al ser humano desde antes de nacer incluso y el modo de hacerlo. Hablan sobre qué contar, cómo contar, dónde, etc.
Pero CONTAR no es un libro informativo al uso. Es un libro informativo con formato de álbum ilustrado.
Cada doble página cuenta con un apartado de texto en la página par y una ilustración a doble página, en ocasiones enmarcando el texto.
El texto va, cada doble página, desgranando diferentes aspectos relacionados con el arte de contar historias. La ilustración va apoyando, complementando, sugiriendo, con técnica mixta (rotulador, ceras, acuarela...) y un estilo naif, expresionista y lleno de color, con algunos personajes que van acompañándonos todo el libro, creando situaciones paralelas e independientes al texto escrito.
La primera frase de cada doble página pone el marco de lo que se va a hablar. Si unimos todas las frases iniciales y recorremos el libro de principio a fin, tendremos un buen resumen de lo que Pep nos cuenta.
El lenguaje de Pep en este libro es sencillo en tanto en cuanto es accesible, pero no es simple: lo que cuenta tiene enjundia.
Habla sobre nuestra capacidad para imaginar, para ver aquello en lo que pensamos. Sobre la importancia de las historias desde el principio de los tiempos, del modo en que los cuentos están ahí, en nuestra vida diaria.
Se dirige al lector o lectora continuamente, lo interpela, mantiene un diálogo, nos hace reflexionar: "piensa cuántas historias podrías narrar ahora; ¿Recuerdas cuándo ha sido la última vez que has contado algo?"
Después de introducirnos en el mundo de las historias contadas, de contextualizar, habla sobre repertorio y tradición oral, sobre la importancia de elegir. Posteriormente, sobre cómo contar, cómo hacer un mapa de la historia, cómo narrar al público e incluso sobre el lugar donde se cuenta. En fin, un buen recorrido sobre el proceso que todo narrador o narradora vive o debe vivir para luego poder contar.
Finaliza con dos páginas de curiosidades muy interesantes relacionadas con nuestro oficio y con una bibliografía muy útil para seguir profundizando.
En su web, Pep cuenta que Arianna Squilloni, editora de A buen paso le encarga un libro informativo sobre contar dirigido a niños y niñas. Y así puede haber quedado el resultado. Podría estar dirigido perfectamente a gente pequeña, de 4º o 5º de primaria hacia arriba. Pero hacia arriba, hasta nosotras, personas adultas.
Creo que es un libro perfectamente útil para cualquiera (padres, madres, profesorado...) que quiera acercarse al mundo de la Narración Oral para entender en qué consiste el arte de contar historias, e incluso, para los que ya estamos en ese mundo, revisar, recordar, disfrutar del juego de las ilustraciones y del diálogo con Pep.
Es un libro de los que me gustan. Un disparador, una fiesta de preguntas, un principio.
¡Vayan a por él! (Aquí puedes ver un poco más)
sábado, 2 de marzo de 2019
Lecturas de principios de año
El año ha arrancado con un buen puñado de lecturas interesantes y quiero compartirlas con ustedes.
Empiezo por la narrativa, luego narrativa breve y termino con poesía.
Comencé con dos de la editorial Blackie Books.
Los asquerosos, de Lorenzo Santiago.
No conocía a este autor y ha sido un descubrimiento importante. El libro es una oda a la libertad, a la vida rural, a la soledad y el disfrute de lo más sencillo. Está contado en primera persona por el tío de Manuel con un vocabulario y unas estructuras tremendamente diferentes a lo que estoy acostumbrada a leer. El humor, el léxico rebuscado o inventado, el drama que leí a carcajadas ha sido completamente disfrutado.
La historia de Manuel es la de un hombre que debe huir a una aldea abandonada y rehacer su vida allí. Léanlo, léanlo.
Cosas que los nietos deberían saber, de Mark Everett.
Mark es el líder del grupo EELS. Un músico que escribe un libro contando su dramática vida. Podría hacer un spoiler del estilo "al final mueren todos" porque vamos superando, con él, de muerte en muerte, todas las etapas de la vida de un hombre que fue salvado por la música, una y otra vez. No me pareció especialmente bien escrito (o traducido, una ya nunca sabe), pero lo que cuenta es tan interesante y repleto de su música (sería estupendo ir oyendo los temas conforme los va nombrando) que merece la pena leerlo.
Ordesa, de Manuel Vilas, editado por Alfaguara.
No conocía a Manuel, pero después de esta lectura he comprado su poesía completa y estoy en la búsqueda de todos sus otros libros. Ha sido lo mejor que he leído en mucho tiempo. Un libro personal, crudo, que gira todo el tiempo, capítulo arriba y abajo en torno a los mismos preceptos: la pérdida, la soledad, el desgarro, la culpa, el esfuerzo de vivir en esta España y en esta clase social. Ha sido una lectura estremecedora y ávida. Léanlo.
De narrativa breve les traigo dos lecturas divertidísimas:
El río que se secaba los jueves (y otros cuentos imposibles), de Víctor González con ilustraciones de Pablo Amargo, editado por Kalandraka.
Un libro de cuentos breves escritos con sentido del humor y del absurdo, brillantes, repletos de ingenio. Las ilustraciones de Pablo Amargo contrastan y complementan generando una poética visual que facilita que nos detengamos cuento por cuento buscando ese otro sentido o ese otro sinsentido de cada historia.
Mínimamente, de Javier Rodríguez, editado por Del medio ediciones.
Mínimamente es un libro parido desde el juego creativo y el divertimento. Es fresco, ligero pero contundente, directo. En él se nos presentan las "tontadas", juegos y propuestas desde el humor para dar una vuelta al día a día. Es un libro con citas que nadie pronunció, décimas cotidianas, cuentos, leyes universales... un buen variadito para despertar la risa.
Poesía:
Estas dos ediciones bilingües de Nórdica Libros, ilustradas por Kike de la Rubia:
El viento comenzó a mecer la hierba, de Emily Dickinson y Saltaré sobre el fuego, de Wistava Szymborska.
Son dos delicias. Ambas poetas (sobre todo Wistawa Szymborska) son absolutamente necesarias, pero estas selecciones de poemas en ediciones ilustradas a toque de acuarela son un regalo. Disfruten de estas dos maravillosas mujeres.
Y para terminar estos dos descubrimientos:
Todos los animales muertos en la carretera, de Javier Hernando Herráez editado por Pre-textos y Asimetría, de Adam Zagajewski, editado por Acantilado.
Creo que el mejor modo de reseñar poesía es este:
"Se me ha caído, en la leñera,
una cerrilla, en una grieta, entre dos tablas.
Abajo, el suelo,
está alfombrado de hojas secas y mil pies.
Aquí me quedo, esperando, para arder."
(Javier Hernando)
ACERCA DE MI MADRE
Acerca de mi madre no sabría decir nada,
cómo repetía vas a lamentarlo
cuando ya no esté, y yo no creía
ni en ya ni en no esté,
cómo me gustaba mirarla leyendo una novela de moda,
yendo directamente al último capítulo,
cómo en la cocina, donde pensaba que no era un lugar
adecuado para mí, preparaba el café del domingo,
o, lo que era aún peor, un filete de bacalao,
cómo esperaba a que llegaran los invitados y se miraba
al espejo, haciendo aquella cara que la protegía tan bien
de mirarse cómo era ella realmente (por lo que parece, eso
lo cogí de ella, igual que otras debilidades),
cómo hablaba con soltura de las cosas
que no eran su fuerte, y cómo tontamente
la hacía rabiar, como aquel día que se comparó
con Beethoven, al perder el oído,
y yo le dije, cruel, pero sabes, él
tenía talento, y cómo me lo perdonaba todo
y cómo lo recuerdo todo, y cómo volé de Houston
a su entierro y no supe decir nada,
y sigo sin saberlo.
(Adam Zagajewski)
Empiezo por la narrativa, luego narrativa breve y termino con poesía.
Comencé con dos de la editorial Blackie Books.
Los asquerosos, de Lorenzo Santiago.
No conocía a este autor y ha sido un descubrimiento importante. El libro es una oda a la libertad, a la vida rural, a la soledad y el disfrute de lo más sencillo. Está contado en primera persona por el tío de Manuel con un vocabulario y unas estructuras tremendamente diferentes a lo que estoy acostumbrada a leer. El humor, el léxico rebuscado o inventado, el drama que leí a carcajadas ha sido completamente disfrutado.
La historia de Manuel es la de un hombre que debe huir a una aldea abandonada y rehacer su vida allí. Léanlo, léanlo.
Cosas que los nietos deberían saber, de Mark Everett.
Mark es el líder del grupo EELS. Un músico que escribe un libro contando su dramática vida. Podría hacer un spoiler del estilo "al final mueren todos" porque vamos superando, con él, de muerte en muerte, todas las etapas de la vida de un hombre que fue salvado por la música, una y otra vez. No me pareció especialmente bien escrito (o traducido, una ya nunca sabe), pero lo que cuenta es tan interesante y repleto de su música (sería estupendo ir oyendo los temas conforme los va nombrando) que merece la pena leerlo.
Ordesa, de Manuel Vilas, editado por Alfaguara.
No conocía a Manuel, pero después de esta lectura he comprado su poesía completa y estoy en la búsqueda de todos sus otros libros. Ha sido lo mejor que he leído en mucho tiempo. Un libro personal, crudo, que gira todo el tiempo, capítulo arriba y abajo en torno a los mismos preceptos: la pérdida, la soledad, el desgarro, la culpa, el esfuerzo de vivir en esta España y en esta clase social. Ha sido una lectura estremecedora y ávida. Léanlo.
De narrativa breve les traigo dos lecturas divertidísimas:
El río que se secaba los jueves (y otros cuentos imposibles), de Víctor González con ilustraciones de Pablo Amargo, editado por Kalandraka.
Un libro de cuentos breves escritos con sentido del humor y del absurdo, brillantes, repletos de ingenio. Las ilustraciones de Pablo Amargo contrastan y complementan generando una poética visual que facilita que nos detengamos cuento por cuento buscando ese otro sentido o ese otro sinsentido de cada historia.
Mínimamente, de Javier Rodríguez, editado por Del medio ediciones.
Mínimamente es un libro parido desde el juego creativo y el divertimento. Es fresco, ligero pero contundente, directo. En él se nos presentan las "tontadas", juegos y propuestas desde el humor para dar una vuelta al día a día. Es un libro con citas que nadie pronunció, décimas cotidianas, cuentos, leyes universales... un buen variadito para despertar la risa.
Poesía:
Estas dos ediciones bilingües de Nórdica Libros, ilustradas por Kike de la Rubia:
El viento comenzó a mecer la hierba, de Emily Dickinson y Saltaré sobre el fuego, de Wistava Szymborska.
Emily Dickinson
Son dos delicias. Ambas poetas (sobre todo Wistawa Szymborska) son absolutamente necesarias, pero estas selecciones de poemas en ediciones ilustradas a toque de acuarela son un regalo. Disfruten de estas dos maravillosas mujeres.
Y para terminar estos dos descubrimientos:
Todos los animales muertos en la carretera, de Javier Hernando Herráez editado por Pre-textos y Asimetría, de Adam Zagajewski, editado por Acantilado.
Creo que el mejor modo de reseñar poesía es este:
"Se me ha caído, en la leñera,
una cerrilla, en una grieta, entre dos tablas.
Abajo, el suelo,
está alfombrado de hojas secas y mil pies.
Aquí me quedo, esperando, para arder."
(Javier Hernando)
ACERCA DE MI MADRE
Acerca de mi madre no sabría decir nada,
cómo repetía vas a lamentarlo
cuando ya no esté, y yo no creía
ni en ya ni en no esté,
cómo me gustaba mirarla leyendo una novela de moda,
yendo directamente al último capítulo,
cómo en la cocina, donde pensaba que no era un lugar
adecuado para mí, preparaba el café del domingo,
o, lo que era aún peor, un filete de bacalao,
cómo esperaba a que llegaran los invitados y se miraba
al espejo, haciendo aquella cara que la protegía tan bien
de mirarse cómo era ella realmente (por lo que parece, eso
lo cogí de ella, igual que otras debilidades),
cómo hablaba con soltura de las cosas
que no eran su fuerte, y cómo tontamente
la hacía rabiar, como aquel día que se comparó
con Beethoven, al perder el oído,
y yo le dije, cruel, pero sabes, él
tenía talento, y cómo me lo perdonaba todo
y cómo lo recuerdo todo, y cómo volé de Houston
a su entierro y no supe decir nada,
y sigo sin saberlo.
(Adam Zagajewski)
martes, 18 de septiembre de 2018
Un Juan Arjona A Buen Paso
Hace unos días viajé a la isla de Gran Canaria y pude pasar un buen rato en la sección de la editorial A BUEN PASO que tienen en la Biblioteca Insular.
Hablar de la editorial A buen paso es hablar de Arianna Squilloni. Hablar de Arianna Squilloni es hablar de cuidado, de buen gusto, de mimo, de un esfuerzo sobrehumano y sobreeditora.
Les recomiendo muchísimo leer esta entrevista que le hicimos Pep Bruno y yo desde AEDA para que se hagan una idea de la filosofía de la editorial, del proceso de creación de los álbumes ilustrados, y muchas cosas más bien interesantes.
Los libros a los que tenía ganas de echar un buen vistazo era unos cuantos de Juan Arjona, escritor y narrador oral andaluz, de quien solo había leído, publicado por esta editorial, "Amiga gallina" y "Soy pequeñito", dos álbumes estupendos.
Por fin pude darme gusto y saqué de la estantería los dos Antoninos que había (dos de tres que hay publicados, los pueden ver en la foto abajo), y también encontré "Una vaca" y "Burro (el origen)"
Los Antoninos son de lectura obligatoria. ¡Qué ternura! ¡Qué buena mezcla entre lo poético y lo humorístico! ¡Qué fantástica relación entre lo que se cuenta y lo que se muestra en las imágenes! ¡Y qué divertido el hecho de que se sucedan!
Antonino y Oso comparten su vida. Son distintos, son independientes, son amigos. En el libro de ANTONINO VA Y VIENE se nos muestra un Antonino ágil, dinámico, repleto de cosas por hacer. Y a un Oso tranquilo, expectante, que sabe recibir lo que Antonino trae entre viaje y viaje a lo largo de su ocupado día. En ANTONINO DE SUEÑO EN SUEÑO, la primera ilustración coincide con la última del libro anterior. No tengo ni idea de si este hecho se repite en el tercer libro que no he podido conocer, pero me ha parecido un guiño encantador y una sucesión de continuidad perfecta para esta serie estupenda ilustrada por Lluïsot. En este último libro, decía, ANTONINO va cambiando de un sueño a otro porque Oso se empeña en meterse en el suyo para ayudarle a solucionar los conflictos con los que se encuentra. Los he disfrutado mucho y los recomiendo absolutamente.
Cuando tomo un álbum por primera vez lo primero en lo que me fijo es en la cubierta, la contracubierta y las guardas. ¿Qué me cuentan? ¿Qué sé de la historia sólo con observar esto detenidamente? En "Una vaca", ilustrado por Luciano Lozano, definitivamente, se ve y se cuenta mucho. Con las guardas de inicio y final sabemos que una vaca ha cruzado la línea que separa el campo de la ciudad y que regresa. En su paso por la ciudad durante todo el día suceden las páginas del libro. Una serie de acontecimientos secuenciados en franjas horarias, aventuras de personajes anónimos y en principio ajenos a la vaca pero cuyo paso fortuito hace que sus destinos cambien. ¡Me encantó!
Hablar de la editorial A buen paso es hablar de Arianna Squilloni. Hablar de Arianna Squilloni es hablar de cuidado, de buen gusto, de mimo, de un esfuerzo sobrehumano y sobreeditora.
Les recomiendo muchísimo leer esta entrevista que le hicimos Pep Bruno y yo desde AEDA para que se hagan una idea de la filosofía de la editorial, del proceso de creación de los álbumes ilustrados, y muchas cosas más bien interesantes.
Los libros a los que tenía ganas de echar un buen vistazo era unos cuantos de Juan Arjona, escritor y narrador oral andaluz, de quien solo había leído, publicado por esta editorial, "Amiga gallina" y "Soy pequeñito", dos álbumes estupendos.
Por fin pude darme gusto y saqué de la estantería los dos Antoninos que había (dos de tres que hay publicados, los pueden ver en la foto abajo), y también encontré "Una vaca" y "Burro (el origen)"
Los Antoninos son de lectura obligatoria. ¡Qué ternura! ¡Qué buena mezcla entre lo poético y lo humorístico! ¡Qué fantástica relación entre lo que se cuenta y lo que se muestra en las imágenes! ¡Y qué divertido el hecho de que se sucedan!
Antonino y Oso comparten su vida. Son distintos, son independientes, son amigos. En el libro de ANTONINO VA Y VIENE se nos muestra un Antonino ágil, dinámico, repleto de cosas por hacer. Y a un Oso tranquilo, expectante, que sabe recibir lo que Antonino trae entre viaje y viaje a lo largo de su ocupado día. En ANTONINO DE SUEÑO EN SUEÑO, la primera ilustración coincide con la última del libro anterior. No tengo ni idea de si este hecho se repite en el tercer libro que no he podido conocer, pero me ha parecido un guiño encantador y una sucesión de continuidad perfecta para esta serie estupenda ilustrada por Lluïsot. En este último libro, decía, ANTONINO va cambiando de un sueño a otro porque Oso se empeña en meterse en el suyo para ayudarle a solucionar los conflictos con los que se encuentra. Los he disfrutado mucho y los recomiendo absolutamente.
Cuando tomo un álbum por primera vez lo primero en lo que me fijo es en la cubierta, la contracubierta y las guardas. ¿Qué me cuentan? ¿Qué sé de la historia sólo con observar esto detenidamente? En "Una vaca", ilustrado por Luciano Lozano, definitivamente, se ve y se cuenta mucho. Con las guardas de inicio y final sabemos que una vaca ha cruzado la línea que separa el campo de la ciudad y que regresa. En su paso por la ciudad durante todo el día suceden las páginas del libro. Una serie de acontecimientos secuenciados en franjas horarias, aventuras de personajes anónimos y en principio ajenos a la vaca pero cuyo paso fortuito hace que sus destinos cambien. ¡Me encantó!
Por último, "Burro (el origen)", un libro con unas deliciosas ilustraciones también del fantástico Luciano Lozano, que realiza un trabajo impresionante, delicado y con muy buen gusto en este libro. Es la historia de un triste burro que conoce y se enamora de una ratita ¿presumida?. Es en realidad la historia de un héroe que en carnavales sería el rey, de lo fantástico que es disfrazándose de diferentes animales. (De verdad, ¡qué ilustraciones!).
Todos son fantásticos libros para disfrutar de un ratito de lectura en familia, libros para mirar con calma y degustar con cariño. ¡Descubran a Juan Arjona, a A buen paso y todos los demás libros que no les he mostrado y me cuentan!
¡¡Seguimos!!
jueves, 29 de marzo de 2018
Un poco de Hugo para nuestros pequeños lectores
La semana pasada, en Galicia, encontré en una biblioteca esta colección de la editorial Anaya, Mi primera sopa de libros, con cuatro simpáticos ejemplares de cartoné y bordes redondeados para los pequeños de la casa.
Están escritos e ilustrados por Mathis y nos presentan a Hugo, un ¿oso? que representa a un niño de unos dos o tres años, en su vida diaria junto a sus juguetes. Me llamó mucho la atención la habilidad para llenar las actividades cotidianas de humor, alejándose del tipo de libros que muchas veces se reduce a "Me voy a bañar", "Me seco con la toalla", "Juego con mis juguetes", y yendo mucho más allá, rompiendo con lo esperado y llenando las breves y sencillísimas historias de ironía, más con la imagen que con el texto.
En el de ¡Al agua!, por ejemplo, decide que, como no le gusta bañarse solo, va a coger a todos sus juguetes (que, por supuesto, responden, caminan, piensan y actúan como él) para bañarse con ellos, pero no los encuentra porque ellos también se están escondiendo.
Las imágenes tienen mucho de lo que leer, detalles interesantes como las miradas de los juguetes entre sí o su colocación en el espacio.
Como siempre, me decanto por este tipo de libros de fondo liso y personajes definidos y claramente diferenciados para estas edades. Y más aún, si cuentan una historia y si lo hacen con humor.
Busquen en la biblioteca más cercana y, si lo encuentran, ¡cuéntenme qué les parece!
Feliz fin de semana.
viernes, 16 de febrero de 2018
¿CUENTOS ETIOLÓGICOS PARA BEBÉS?
Colección "Mis animalitos", de Édouard Manceau, Ed. Patio
Hace un par de semanas tropecé en la Bebeteca de la Biblioteca Insular de Gran Canaria con estos libritos y no quería dejar pasar más la oportunidad de comentarlos por lo diferentes que me parecieron.
Están dirigidos a niños/as de 0 a 4 años. Son de tamaño pequeño, nos caben en la mano. Tapa dura y hojas de gramaje grueso (no cartoné).
Están creados por el francés Édouard Manceau, editados por PATIO en 2015.
A priori no me mató de emoción ni el formato ni las ilustraciones. Ni siquiera la tipografía. Sin embargo, me encantó el contenido.
Estos libros contienen pequeños cuentos etiológicos (relatos en los que se explica el origen del mundo, de los animales, de las cosas...) que desarrollan el motivo por el que los animales son como son.
Todos comienzan presentando al personaje: ahora los camellos son así, pero antes no. Y nos muestra cómo eran. El elefante no tenía colmillos, el león no tenía melena, la tortuga no tenía caparazón.
Al igual que nuestros ancestros inventando mitos para explicar el mundo, Édouard ha disfrutado creando estos libros del modo más simple posible para acercarlo a los más pequeños.
Todos los libros tienen un protagonista animal, llamativo para los más pequeños y, como suelen, con una característica física peculiar que Édouard convierte en el elemento que se modifica. A nuestros protagonistas les sucede algo: fenómeno atmosférico o consecuencia de las acciones del animal, que provoca un cambio negativo, un problema. Un personaje humano (niño, barrendero, pescador…) le auxilia y el animal queda transformado del modo en que lo conocemos ahora.
Me ha llamado especialmente la atención que el nombre de los animales corresponde al sonido onomatopéyico que emite el elemento motivo del cambio. Por ejemplo Clas, el sonido del casco que colocan a la tortuga. Chof Chof, el sonido de la lluvia que moja al camello. Bum, el de la rueda que explota alrededor de la cabeza del León.
Historias sencillas, con algo de suspense, que despiertan nuestra curiosidad como lectores y la de nuestros pequeños. Nos reímos pensando en la ocurrencia que ha tenido el autor para concluir que el camello tiene dos jorobas porque un niño le tendió para que se secara y así se quedó deformado.
Es una colección divertida, para acercar un tipo de historia diferente a nuestros pequeños, para tener cerca. Si la encuentran o la conocen, ¡cuéntenme qué les parece!
¡Seguimos!
martes, 11 de abril de 2017
El patio de doña Amelia
A punto de coger camino hacia unos pocos días de descanso, les dejo un ratito en EL PATIO DE DOÑA AMELIA.
Escrito por Arturo Abad, ilustrado por Leire Salaberría y editado en 2014 por ALBA, es una verdadera delicia para saborear despacito.
Las trabas de la ropa (pinzas las llaman en la península) son mi debilidad. Me encanta su forma sencilla y la variedad de utilidades que ofrece, me llaman la atención desde muy pequeña.
La cubierta nos muestra a Doña Amelia tendiendo. La contracubierta, el resto del tendedero. Las guardas, un sinfín de trabas libres de cualquier liña de ropa. La portada, un señor barbudo rodeado de pájaros sentado sobre lo que parecen piedras. Pero no lo son.
Este libro cuenta que sobre cada patio de la tierra existe un tendedero en el que los dioses cuelgan su ropa. Si las trabas se caen, puede que un dios despistado toque a tu puerta para recuperarla. Doña Amelia es la gruñona dueña de un hermoso patio y, debido a su humor, ningún dios quiere tender sobre él. Lo echan a suertes y le toca al dios Ramón tender sobre el patio de la señora. Es el dios de los gorriones y está siempre rodeado de ellos. Pierde pinzas, sí, pero los gorriones siempre las recuperan. Un día, sus gorriones comienzan a desaparecer. Cuando ya no queda ninguna y una pinza cae… tiene que ir a buscarla al patio de la temida doña Amelia. ¿Encontrará su pinza? ¿Y a sus pájaros? ¿Y algo más?
Me maravillan la facilidad que tiene Arturo para escribir sobre el amor. Sus ideas son originales, su prosa es poética, estupendamente escrita, sin resultar en ningún momento ñoña o cursi. La historia es arriesgada. ¿Un dios y una tendedera? Sin embargo, es accesible, perfectamente resuelta, y permite más de una lectura y un final abierto a un sinfín de posibilidades.
La ilustradora ha combinado trazo y collage para crear unas ilustraciones deliciosas, delicadas, precisas y preciosas.
¡Les dejo esta ilustración para que vayan haciendo boca en lo que leen la historia, totalmente recomendable!
viernes, 24 de marzo de 2017
Colección PEQUEÑOLÓGUEZ
Desde que la conozco, la editorial Lóguez ha sido una de mis favoritas, de las que sigo, una de esas a la que acudir cuando se busca calidad, cuando se quiere algo diferente y bueno, cuando deseas sorpresas, cuidado, delicadeza, cariño, humor y, especialmente, manterte lejos de ñoñerías, imposiciones de valores moralistas y libros receta.
Últimamente estoy muy atenta a sus títulos para los más pequeños y la verdad es que no tienen desperdicio. En su colección PEQUEÑOLÓGUEZ han publicado desde 2015 una serie de libros escritos por Cédric Ramadier e ilustrados por Vincent Bourgeau que han ido directamente a mi repertorio. Son libros de cartoné cien por cien interactivos, que no tienen sentido sin la implicación absoluta y directa del lector.
Empecemos por ¡Que viene el lobo!
Este libro lo conté por primera vez en Edimburgo, en inglés a niños españoles y en español a niños escoceses, todos ellos menores de cuatro años. Un éxito rotundo. El lobo se acerca lentamente, con cada paso de página la narración avanza tensa, pero, menos mal, el texto nos da instrucciones para deshacernos de él. Nos dice que inclinemos el libro, de manera que el lobo, en la siguiente página, se está cayendo porque el suelo se ha inclinado. Nos dice que demos la vuelta al libro y, vaya, el lobo casi se cae, pero se ha agarrado a una rama. Y así hasta el final. ¿Conseguirá el lobo llegar hasta nosotros? Los niños no paran de reírse cuando ven al lobo sufriendo las consecuencias de nuestros movimientos con el libro. Absolutamente recomendable.
Por otro lado, Comer un lobo, un libro alegremente irónico.
Desde la primera página el mira directamente al lector. En la página impar se encuentra el texto, en páginas que van cambiando de color. En la página par, el cerdito va enumerando la receta para Comer un lobo. Quiere cambiar la historia. Está harto de que el lobo siempre termine comiéndose al cerdito, así que hoy va a ser él el que se coma al lobo. Desgraciadamente, él no tiene un lobo. Pero cuando mira en la despensa… ¡ahí está! Y mientras él sale corriendo disparado y en la imagen le vemos huir, el texto nos dice sus palabras: Siempre la misma historia…

Por último, El libro que duerme.
El propio libro es el protagonista. Todo él como formato en las páginas pares. En las impares, sobre fondo del mismo color, aparece un ratoncito que se dirige al lector y le pide que pregunte al libro si está preparado para irse a dormir y que revisa toda la rutina que los niños llevan a cabo antes de irse a la cama. Finalmente, el libro se queda dormido.
Son libros que merece la pena tener en la biblioteca de los más pequeños y disfrutar leyendo y contando con ellos.
Atentos porque a partir del 7 de abril aparece un nuevo título: El libro enfadado, con el mismo formato de El libro que duerme. ¡Promete!
Últimamente estoy muy atenta a sus títulos para los más pequeños y la verdad es que no tienen desperdicio. En su colección PEQUEÑOLÓGUEZ han publicado desde 2015 una serie de libros escritos por Cédric Ramadier e ilustrados por Vincent Bourgeau que han ido directamente a mi repertorio. Son libros de cartoné cien por cien interactivos, que no tienen sentido sin la implicación absoluta y directa del lector.
Empecemos por ¡Que viene el lobo!
Este libro lo conté por primera vez en Edimburgo, en inglés a niños españoles y en español a niños escoceses, todos ellos menores de cuatro años. Un éxito rotundo. El lobo se acerca lentamente, con cada paso de página la narración avanza tensa, pero, menos mal, el texto nos da instrucciones para deshacernos de él. Nos dice que inclinemos el libro, de manera que el lobo, en la siguiente página, se está cayendo porque el suelo se ha inclinado. Nos dice que demos la vuelta al libro y, vaya, el lobo casi se cae, pero se ha agarrado a una rama. Y así hasta el final. ¿Conseguirá el lobo llegar hasta nosotros? Los niños no paran de reírse cuando ven al lobo sufriendo las consecuencias de nuestros movimientos con el libro. Absolutamente recomendable.
Por otro lado, Comer un lobo, un libro alegremente irónico.Desde la primera página el mira directamente al lector. En la página impar se encuentra el texto, en páginas que van cambiando de color. En la página par, el cerdito va enumerando la receta para Comer un lobo. Quiere cambiar la historia. Está harto de que el lobo siempre termine comiéndose al cerdito, así que hoy va a ser él el que se coma al lobo. Desgraciadamente, él no tiene un lobo. Pero cuando mira en la despensa… ¡ahí está! Y mientras él sale corriendo disparado y en la imagen le vemos huir, el texto nos dice sus palabras: Siempre la misma historia…

Por último, El libro que duerme.
El propio libro es el protagonista. Todo él como formato en las páginas pares. En las impares, sobre fondo del mismo color, aparece un ratoncito que se dirige al lector y le pide que pregunte al libro si está preparado para irse a dormir y que revisa toda la rutina que los niños llevan a cabo antes de irse a la cama. Finalmente, el libro se queda dormido.
Son libros que merece la pena tener en la biblioteca de los más pequeños y disfrutar leyendo y contando con ellos.
Atentos porque a partir del 7 de abril aparece un nuevo título: El libro enfadado, con el mismo formato de El libro que duerme. ¡Promete!
viernes, 17 de marzo de 2017
Cuentopolibros en Kidslife
¿Aún no conoces la Revista Kidslife?
Desde el pasado mes de septiembre, cada bimestre puedes encontrar en los Centros Escolares, Bibliotecas y lugares destinados a la infancia en Tenerife un ejemplar de esta revista, donde estoy colaborando con la sección CUENTÓPOLIS. En ella escribo un pequeño artículo relacionado con la Narración Oral o la Literatura Infantil. Incluye el apartado CUENTOPOLIBROS, donde recomiendo algunas lecturas para los más pequeños, para los que empiezan a leer y para los que ya leen, así como un libro en inglés.
La revista del bimestre marzo-abril puedes descargarla AQUÍ, así como los anteriores.
Les dejo a continuación las recomendaciones de libros de la sección para que los tengan a mano.
SEPTIEMBRE-OCTUBRE
NOVIEMBRE-DICIEMBRE
ENERO-FEBRERO
MARZO-ABRIL
lunes, 13 de marzo de 2017
Vale, buenas noches
Vale, buenas noches, es un libro estupendo escrito por Jory Johns e ilustrado por el fantástico Benji Davies. Está editado por Andana Editorial y pueden comprarlo desde su página web o encontrarlo en su librería más cercana.
La primera vez que supe de este libro fue en noviembre del año pasado, en una enorme librería en Edimburgo. Leí aquel Goodnight already y lo apunté en mi lista de libros por comprar. No tenía ni idea de que poco después descubriría que Andana lo publicaría en España. Qué fantástica noticia.
El libro es muy divertido. Una historia sencilla, bien contada, maravillosamente ilustrada y editada. Merece toda su atención si quieren pasar un buen rato en familia leyendo en voz alta a cualquier hora, pero especialmente a la hora de dormir.
Oso quiere dormir. La ilustración nos muestra, con fondo azul, a un Oso ojeroso, encantado con la idea de irse a la cama. Sin embargo Pato, su vecino, no tiene nada de sueño y no para de despertar a Oso y proponerle las ideas más variadas, creativas y salvajes para pasar el rato juntos. Oso le escucha pero también le ignora, despidiéndole cada vez con un "Vale, Buenas noches"y pensando únicamente en volver a la cama.
La dicotomía en los estados de ánimo de ambos personajes, plasmados de forma estupenda en las ilustraciones es fuente de humor segura. El fondo que rodea la casa del Oso es la mayoría del tiempo azul oscuro y el del energético Pato, amarillo brillante.
Es tan fácil sentirse identificado con el Oso y con el Pato... todos hemos sido alguna vez uno u otro, y si tienen niños/as, ya saben exactamente con quién podemos identificarles. Es una escena familiar contada con mucha gracia que encantará a los mayores y pequeños de la casa, adoren o renieguen de la hora de irse a dormir.
Aquí les dejo una pequeña muestra. ¡Yo ya lo he incluido en mi repertorio!
¡A disfrutar!
martes, 28 de febrero de 2017
La cabra que no estaba
Acabo de terminar de leer "La cabra que no estaba", de la gran pareja Pablo Albo (texto) y Guridi (ilustraciones). Está editada por FUN READERS, una editorial joven dirigida a público infantil que, según ellos mismos cuentan, creen en la diversión como la mejor forma de acercar la literatura a los más pequeños. Buscan textos originales y crean una edición muy cuidada de aquellos libros que les habría gustado leer cuando eran pequeños.
Es comprensible que, con ese objetivo, hayan dado con tan genial pareja para publicar este libro, una novela infantil-juvenil con la que iniciaron su proyecto editorial en 2015.
No he podido divertirme más con el libro. Las carcajadas se oían por todo el vecindario. Me ha parecido maravillosamente escrito, estupendamente ilustrado y deliciosamente editado.
La historia comienza cuando amanece en la granja. Los animales que viven allí despiertan: el gallo, las cinco gallinas, el burro, el cerdo, los ratones (incluyendo al rezagado)... Se oyen gritos que no saben de dónde vienen y piensan que es la cabra, a la que puede estarle pasando algo.
El día entero lo invierten divagando sobre qué le puede haber pasado, tramando un plan para ayudarla y contando sus historias personales, a cual más cómica. El final, inesperado y tierno, cierra con broche de oro una historia sencilla pero con cuerpo y alma.
Me fascina la trama alargada, tomada con calma, con cariño, ocupando todas las páginas que sean necesarias para que los personajes se desplieguen y se cuenten a sí mismos. Me encanta el humor con el que Pablo hila las conversaciones de los animales, que se ve complementado por el humor de las ilustraciones de Guridi. Es estupendo el inicio, cuando todo en la granja está oscuro y nos pasamos dos dobles páginas en negro, hasta que el gallo canta y el fondo se vuelve blanco, comienza el día y la historia continúa. Las imágenes, en blanco y negro y con trazo grueso, nos muestran normalmente a los personajes (a veces con partes del cuerpo fuera de plano) y al paisaje. Me encanta el guiño que hace la editorial poniendo un chivo de cabra al libro en sí mismo utilizando la contracubierta.
El libro está dividido en siete capítulos que protagonizan los diferentes animales de la granja mientras cuentan su propia historia, sobre la libertad personal, la valentía, y, a modo general, sobre la amistad y trabajo en equipo. Pero sobre todo, sobre todo, con humor del bueno. Los personajes, perfectamente definidos, se van desarrollando cada capítulo y uno termina enamorado del burro, cegato y encantadoramente despistado, el cerdo, coherente y centrado, las gallinas, tan compenetradas, los ratones (especialmente el rezagado, que es para quererlo) y la desdeñosa gata.
Hay tantas cosas que me gustaron que sólo puedo decirles que si pueden, lo lean y si quieren, lo recomienden a los niños mayores. Chicos y chicas de más de siete años que no encuentran cosas ligeras y divertida para leer.
Es un texto perfecto para la lectura en voz alta e incluso para ser representado. Le falta poco para ser obra de teatro. ¡Disfruten!
viernes, 14 de octubre de 2016
Mi nido, mi prado, mi flor y mi laguna
Qué dulzura de libritos he encontrado perfectos para los bebés. Se trata de una colección de libros de cartoné con títere de dedo incluido llamados "Mi nido", "Mi prado", "Mi flor" y "Mi laguna". Sus autoras son Sara Gillingham y Lorena Siminovich. Están editados por Catapulta Ediciones.
Cada libro cuenta con un protagonista: Un pajarito, un conejo, una flor y un pez, que es un títere de dedo que se encuentra en la parte central del libro y acompañan todo el tiempo.
Me gusta mucho la sencillez de sus ilustraciones, que son cálidas y definidas, en colores brillantes y pastel, cada una con un personaje principal que habla en primera persona sobre su hábitat, su entorno.
Las frases son muy sencillas y descriptivas pero, como suelo comentar, es un punto de partida estupendo para que nosotros creemos nuestra propia historia o descripciones, para que cantemos alguna canción relacionada con ese hábitat o ese animal protagonista, etc.
Las páginas están troqueladas de manera que el hueco del títere se va cerrando cada vez más hasta que nos muestra dónde y con quién se encuentra: acogido y querido por su familia.
Una colección preciosa para contarles desde que tienen meses y para que ellos manipulen aproximadamente desde el año de edad.
¡Que los disfruten!
martes, 11 de octubre de 2016
Trumpet, de Mónica Rodríguez
Resulta que después de haber leído “La última función”, de Mónica Rodríguez, que reseñaba aquí, le he vuelto a pedir un libro a “mi” bibliotecaria y me ha ofrecido “Trumpet”, de la misma autora, así que entro en un período temático con ella. Está publicado por Edelvives en la colección Alandar.
Trumpet ha sido devorado en una tarde. Es fácil enamorarse de la prosa poética de esta autora estupenda, es fácil caer, emocionarse, sentirse dentro de la historia escuchando blues, notando cómo se encoge el estómago de tristeza y de vida ante el fraseo de la música y la mirada de Malik y dejándonos llevar por el bullicio de los bares en Nueva Orleans o de las calles de Madrid. Y sobre todo, buscando una sonrisa.
Trumpet nos cuenta la historia de Malik, un viejo negro trompetista que sobrevive tocando en las calles de Madrid y que vuelve una y otra vez a evocar los tiempos en que tocaba en Nueva Orleans, tiempos de oro en los que su don le proporcionaba todo el dinero que necesitaba. Pero una y otra vez la tristeza en sus ojos, el recuerdo de su madre, de un amor imposible, de un presente en las aceras.
Paralelamente nos encontramos con la historia de Mateo, un niño que le escucha tocar en la calle y que siente que esa música tiene algo que le agarra el estómago, algo que necesita entender, algo que hace que su vida dé un vuelco. Y no podemos olvidarnos de Trumpet, un perro callejero amante del blues que se convierte en compañero del músico.
Una historia sobre el pasado, el paso del tiempo, la vida y sus tristezas y dichas. Una historia sobre los que están en la calle, a los que no vemos. Una historia sobre la prisa, sobre el detenerse; sobre la escucha y las pasiones que remueven y reconducen la vida.
Una novela estupenda para jóvenes y no tan jóvenes. Absolutamente deliciosa, aunque me deja con ganas de saber más, mucho más sobre todos los personajes que aparecen. Qué forma tiene esta escritora de construirlos, un modo tan completo y humano con pocos trazos que uno siente que ve la película en la que aparecen y quieres ver todo y saber más.
En fin, un placer. Disfrútenlo.
martes, 4 de octubre de 2016
La última función
Hace unas semanas, para una sesión específica, buscaba un libro álbum que contara alguna buena historia de algún clown o payaso, pero en mi biblioteca de siempre no encontré ninguno de los que había oído hablar o me habían recomendado.
Me iba ya con ese regusto a vacío cuando Susi, “mi” bibliotecaria, me dio un pequeño librito publicado por ANAYA en la colección El duende verde: La última función, escrito por Mónica Rodríguez e ilustrado por Adolfo Serra. Me dijo: “ya sé que no es lo que buscas pero a mí me gustó la historia”.
No me costó mucho llevármelo: las ilustraciones de Serra me encantan y que a Susi le haya gustado es suficiente. Y bueno, en absoluto me sirvió para lo que necesitaba pero su lectura me ha dejado enamorada. Es un libro delicioso, muy bien escrito, que ganó en su momento el XXX Concurso de Narrativa Infantil “Vila d´Ibi”.
Sólo el prólogo me encantó, una carta al posible lector que finaliza así:
“Lo que de verdad he querido hacer con este libro es un homenaje a todos esos seres fabulosos que nos dan de reír y hacen que subamos tan alto que acabemos merendando con los dioses.
Los payasos, sí. No hay oficio más bonito. Tiene narices la cosa. “
Y después comienza una historia de las que te envuelven, de las que no puedes parar de leer porque lo que cuenta tiene alma, tiene enjundia y está bien contado. Pasas las páginas como quien come. A veces es sorprendente, otras es dulcemente predecible pero siempre es un gusto leer a quien respeta a los personajes y les dota de vida real, de emociones reales, de tristeza, melancolía, gratitud, esperanza. Personajes que sientes cerca enseguida, que están maravillosamente construidos. Mónica no vende aire, no levanta falsas expectativas, no parece escribir más que para contar algo. Algunas veces echo en falta eso en los libros para los más pequeños. Algo tan sencillo y tan complejo. A veces sobra artificio y pretensiones y falta corazón y un algo bueno que contar y bien contado.
Supongo que me fascina especialmente que Mónica se permita la tristeza y la acerque al público infantil de un modo tan delicado, poético y accesible con el impagable apoyo visual de Adolfo Serra.
El librito cuenta con 33 capítulos de una o dos páginas cada uno, siempre titulados con el nombre de un personaje o varios.
Narra la historia de Humberto, un viejo payaso de circo que vuelve al pueblo en el que nació cincuenta y un años después de haberse marchado para poder ser payaso. Vuelve para realizar su última función. Vuelve triste. Allí dejó a sus padres, decepcionados porque no quiso dedicarse al negocio familiar; dejó a su novia Karina, que no le quiso acompañar; dejó a su mejor amigo, que le dio la espalda cuando él se marchó. Paralelamente nos cuenta la historia de dos niños, Salvador y Saskia. Él, un niño triste y ella una niña aventurera, ambos necesitados de risas. Las vidas del anciano y los niños se cruzan, y la autora nos va presentando a otros tantos personajes, todos importantes, y va engranando perfectamente la historia hasta llegar a un final bello, amable, revelador.
Qué decir, búsquenlo, léanlo, enamórense de sus personajes, compártanlo con sus hijos o alumnos, disfruten de las bellísimas ilustraciones de Adolfo, que sabe contar con colores tan bien como Mónica con palabras.
domingo, 25 de septiembre de 2016
Cuentópolis de septiembre y su canal
Como comentaba algunas entradas más atrás, la Revista KIDSLIFE cada mes en su web renueva su contenido, y cada bimestre publica una nueva edición en papel con contenidos diferentes.
CUENTÓPOLIS está incluido en la revista y cada entrega cuenta con la recomendación de algunos libros. Aquí traigo los publicados en la web en septiembre.
También cuenta con el CANAL CUENTÓPOLIS, donde cuento alguna cosa relacionada con los libros publicados. ¡Por ahora de un modo bastante casero!
En este caso comparto la musicalización del libro REGALOS de Estrella Ortiz, en especial para los más pequeños.
Espero que les resulte de utilidad. ¡Seguimos!
domingo, 18 de septiembre de 2016
De 0 a 3: Perro tiene sed
PERRO TIENE SED, escrito e ilustrado por Satoshi Kitamura, y acompañado en la colección MI PRIMERA SOPA DE LIBROS de la Editorial ANAYA por otros tres títulos: Pato está sucio, Gato tiene sueño y Ardilla tiene hambre.
Perro tiene sed se publicó originariamente en 1996 en Gran Bretaña, y por Anaya en el año 2000.
Perro tiene sed se publicó originariamente en 1996 en Gran Bretaña, y por Anaya en el año 2000.
martes, 13 de septiembre de 2016
De 0 a 3: Mi maletín de los pequeños animales
Hoy, dentro de los libros recomendados para bebés, les traigo una pareja que me ha gustado mucho: dos libros incluidos dentro de un pequeño maletín de plástico llamado "Mi maletín de los pequeños animales", editado por Editorial San Pablo.
Dentro hay dos libros de cartoné con pestañas: Los pequeños de la selva y Los pequeños de la granja.
Dentro hay dos libros de cartoné con pestañas: Los pequeños de la selva y Los pequeños de la granja.
lunes, 5 de septiembre de 2016
CUENTÓPOLIS
Hoy
comparto con ustedes una estupenda noticia: ayer se llevó a cabo el lanzamiento
en papel de la revista KidsLife, que
nace desde la necesidad de algunos padres y madres de una guía de actividades y lugares relacionados
con la educación y el tiempo libre de niños/as de hasta 12 años.
KidsLife será bimensual y se
repartirá por los colegios, así como en centros culturales y empresas
relacionadas con el mundo infantil. Cuenta con una estupenda agenda y con
contenidos muy variados: literatura infantil, salud, creatividad, ocio, etc.
Pueden
visitar la página web www.kidslife.es e
incluso descargar la primera edición en papel de la revista. También pueden seguirles en su página de Facebook.
Yo
estoy encantada de formar parte de ella con la sección CUENTÓPOLIS, donde cada bimestre en papel y cada mes en edición
digital participaré a través de esta ventana
a la Literatura Infantil con breves artículos relacionados con la
literatura infantil, actividades para crear y divertirnos en familia y mucho
más. También encontrarán la sección CUENTOPOLIBROS,
donde reseño brevemente algunas lecturas que considero recomendables para
niños/as de todas las edades y un libro en inglés.
Comienza
la aventura. En la web, este mes, el artículo es “Contar cuentos a los hijos,contar cuentos a los padres” y en la revista, “¿Prefieres el libro o la
película?”
Espero
que les resulte de interés.
¡Seguimos!
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