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domingo, 24 de septiembre de 2017

¡Caracoles!

¡La editorial OQO ha vuelto a editar CARACOLES y ya está en mis manos!


Vienen en una caja con cinco libros de cartón, cuadrados, en una edición muy cuidada y bonita. Están escritos por Armando Quintero e ilustrados por André Letria. Los títulos son: Caracol y Gusanito, ¡Navega, Caracol!, Caracol y Hormiga, ¡Qué susto! y Caracol y Caracola. 

Son cinco cuentos breves y sencillos (que no simples) donde el protagonista es Caracol, que se relaciona con personajes como Caracola, Hormiga, Gusanito, Paloma Blanca, las ranas, el gato Marujo o la perra Fifí.

Los temas que abarca son muy cercanos a los más pequeños: descubrimiento de sí mismo y el mundo que le rodea, de la amistad, de los primeros conflictos y aventuras, contacto con la naturaleza y disfrute de la misma…

Me gusta especialmente que consista en varios títulos sobre el mismo protagonista, que sea una  “serie” en la que puedes identificarte y conocer más sobre el personaje que te gusta.


Para estas edades es maravilloso encontrar libros con fondos planos y personajes definidos, en este caso utilizando una paleta de colores pastel, nada estridentes. 

Son un punto de partida estupendo para contar, cantar y conversar con los más pequeños.

Algunas ideas:
→¿Qué tal si comenzamos cantando la canción de CARACOL, COL, COL antes de cada libro… y seguimos a los animales que van apareciendo en ellos?
→Podemos contar las ranas que aparecen en “Navega, caracol”, cantar CUCÚ, CANTABA LA RANA, utilizar algún instrumento para seguir el ritmo, como una rana de madera.
→Inventar un gesto para imitar el movimiento del caracol sobre el cuerpo del bebé, como ✌ mientras arrastras la muñeca de tu brazo por su cuerpo.
→Podemos exagerar mucho al contar “¡Qué susto!” , elevando la voz cuando se acercan los peligros y bajándola cuando se alejan y pueden continuar su camino.
→O… ¿qué tal coger una hoja de lechuga e imitar a Caracol, Gusanito y la Paloma blanca comiendo mientras les mostramos “Caracol y Gusanito”?

Además, OQO cuenta con un canal Youtube donde puedes ver los cortos que han creado a partir de estos libros. ¡Un aderezo estupendo para que conecten aún más con los personajes!


¡A caracolear!

lunes, 24 de abril de 2017

La alegría de Yaiza

Las alegrías en Yaiza comenzaron el verano pasado cuando Daniel Medina, Concejal de Cultura de Yaiza, Lanzarote, me propuso llevar a cabo un pequeño festival de cuentos en el municipio. De esa propuesta nació Cuéntame, Yaiza, en la que Diego G. Reinfeld y yo participamos como narradores, contando a público infantil, familiar y adulto. 


Nareme Melián hizo un cartel en el que Yaiza era una niña pequeña y de ahí surgió la idea de convertir a Yaiza en un personaje de cuento. 
Hay mucho que contar sobre la isla de Lanzarote, pero Daniel lo tenía claro: quería resaltar que la conquista de las islas comenzó en este municipio, que los normandos ubicaron en Yaiza la primera ciudad de las islas: San Marcial de Rubicón.

Gladys Acuña, alcaldesa del municipio, nos facilitó el libro "San Marcial de Rubicón. La primera ciudad europea de Canarias", escrito por Antonio Tejera Gaspar y Eduardo Aznar Vallejo. 

Nuestra misión era todo un reto: partir de este estudio y otros similares, seleccionar los contenidos más representativos y crear un texto accesible pero poético, sencillo y con enjundia, histórico pero también literario, real y también ficticio, para acercar a lectores infantiles.


Nos pusimos manos a la obra y, tras analizar el libro, Diego y yo sentamos las bases de la armadura, una estructura sencilla dividida en momentos: por un lado los momentos en que la niña y la abuela deambulan por los diversos parajes relacionados con los asentamientos normandos, los elementos construidos y las relaciones con los majos; por otro lado los momentos en que la abuela narra qué sucedió en esos lugares, expresando la importancia del acto comunicativo y la escucha activa; y por último, los momentos de preguntas y reflexiones de la niña, incidiendo en la importancia de la espontaneidad, la alegría por saber, por descubrir y compartir.

 Cuando el texto estuvo escrito, sólo había terminado la primera parte del proceso. Ahora llegaría otra escritura: la de las imágenes, de la mano de Nareme. Ilustraciones que cuentan. ¡Y tanto que cuentan!


Este estupendo ilustrador hizo del cielo uno de los protagonistas del libro. Los colores cambiantes a lo largo del día, el formato cuadrado que, al abrirlo, se convierte en rectángulo es perfecto para definir el paisaje de una isla de horizonte amplio, plana y luminosa, repleta de contrastes. 

Las ilustraciones juegan mucho con la perspectiva. Cada página es un tesoro, el paso de página es cambio, juego y dinamismo.  Y sobre todo, lo que más me ha llamado la atención y me ha enamorado de su trabajo, es cómo ha jugado con la historia paralela que la imagen cuenta. Ha aportado y creado conceptos porque tiene claro que ilustrar no es lo mismo que dibujar. 


Ha personificado en un pequeño escarabajo el legado de la historia de toda la isla. No quiero hacer spoiler, pero, de verdad, si tienen el libro en las manos, ¡lean las imágenes!
Después de que él ilustró el libro, el texto es otro. Le ha aportado mucho más sentido. 

Ahora está terminado y el pasado día 22 de abril lo presentamos en la Feria del Libro de Yaiza (Playa Blanca). La cubierta quedó así de bonita:


En la presentación participaron Daniel Medina (Concejal de Cultura), Manuela Rodríguez (Concejala de Educación) y Gladys Acuña (Alcaldesa), así como los tres creadores. 
También apareció una pequeña Yaiza que salió del libro para contarnos un fragmento. Miren, miren, que no miento:



Diego G. Reinfeld, Laura Escuela, Gladys Acuña, Daniel Medina, Manuela Rodríguez y Nareme Melián


Esta publicación está avalada por Innovación Educativa dependiente de la Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias. ¡Qué orgullo!

El libro no está a la venta. Llegará a las manos de todos los niños y niñas de Yaiza en los próximos meses de forma gratuita y formará parte del catálogo de las bibliotecas de las islas. Si quieres leerlo, ¡busca tu biblioteca más cercana y allí estará!

Se presentará en la Biblioteca Municipal de La Laguna el día 19 de mayo a las 19h y servirá para llevar a cabo un acto de entrega de varios ejemplares a dicha biblioteca.  

¡Estamos encantados de formar parte de esta experiencia!

martes, 11 de abril de 2017

El patio de doña Amelia


A punto de coger camino hacia unos pocos días de descanso, les dejo un ratito en EL PATIO DE DOÑA AMELIA.

Escrito por Arturo Abad, ilustrado por Leire Salaberría y editado en 2014 por ALBA, es una verdadera delicia para saborear despacito.

Las trabas de la ropa (pinzas las llaman en la península) son mi debilidad. Me encanta su forma sencilla y la variedad de utilidades que ofrece, me llaman la atención desde muy pequeña.

La cubierta nos muestra a Doña Amelia tendiendo. La contracubierta, el resto del tendedero. Las guardas, un sinfín de trabas libres de cualquier liña de ropa. La portada, un señor barbudo rodeado de pájaros sentado sobre lo que parecen piedras. Pero no lo son.

Este libro cuenta que sobre cada patio de la tierra existe un tendedero en el que los dioses cuelgan su ropa. Si las trabas se caen, puede que un dios despistado toque a tu puerta para recuperarla. Doña Amelia es la gruñona dueña de un hermoso patio y, debido a su humor, ningún dios quiere tender sobre él. Lo echan a suertes y le toca al dios Ramón tender sobre el patio de la señora. Es el dios de los gorriones y está siempre rodeado de ellos. Pierde pinzas, sí, pero los gorriones siempre las recuperan. Un día, sus gorriones comienzan a desaparecer. Cuando ya no queda ninguna y una pinza cae… tiene que ir a buscarla al patio de la temida doña Amelia.  ¿Encontrará su pinza? ¿Y a sus pájaros? ¿Y algo más?

Me maravillan la facilidad que tiene Arturo para escribir sobre el amor. Sus ideas son originales, su prosa es poética, estupendamente escrita, sin resultar en ningún momento ñoña o cursi. La historia es arriesgada. ¿Un dios y una tendedera? Sin embargo, es accesible, perfectamente resuelta, y permite más de una lectura y un final abierto a un sinfín de posibilidades.

La ilustradora ha combinado trazo y collage para crear unas ilustraciones deliciosas, delicadas, precisas y preciosas.

¡Les dejo esta ilustración para que vayan haciendo boca en lo que leen la historia, totalmente recomendable!



viernes, 24 de marzo de 2017

Colección PEQUEÑOLÓGUEZ

Desde que la conozco, la editorial Lóguez ha sido una de mis favoritas, de las que sigo, una de esas a la que acudir cuando se busca calidad, cuando se quiere algo diferente y bueno, cuando deseas sorpresas, cuidado, delicadeza, cariño, humor y, especialmente, manterte lejos de ñoñerías, imposiciones de valores moralistas y libros receta.

Últimamente estoy muy atenta a sus títulos para los más pequeños y la verdad es que no tienen desperdicio. En su colección PEQUEÑOLÓGUEZ han publicado desde 2015 una serie de libros escritos por Cédric Ramadier e ilustrados por Vincent Bourgeau que han ido directamente a mi repertorio. Son libros de cartoné cien por cien interactivos, que no tienen sentido sin la implicación absoluta y directa del lector.

Empecemos por ¡Que viene el lobo!
Este libro lo conté por primera vez en Edimburgo, en inglés a niños españoles y en español a niños escoceses, todos ellos menores de cuatro años. Un éxito rotundo. El lobo se acerca lentamente, con cada paso de página la narración avanza tensa, pero, menos mal, el texto nos da instrucciones para deshacernos de él. Nos dice que inclinemos el libro, de manera que el lobo, en la siguiente página, se está cayendo porque el suelo se ha inclinado. Nos dice que demos la vuelta al libro y, vaya, el lobo casi se cae, pero se ha agarrado a una rama. Y así hasta el final. ¿Conseguirá el lobo llegar hasta nosotros? Los niños no paran de reírse cuando ven al lobo sufriendo las consecuencias de nuestros movimientos con el libro. Absolutamente recomendable.


Por otro lado, Comer un lobo, un libro alegremente irónico.
Desde la primera página el mira directamente al lector. En la página impar se encuentra el texto, en páginas que van cambiando de color. En la página par, el cerdito va enumerando la receta para Comer un lobo. Quiere cambiar la historia. Está harto de que el lobo siempre termine comiéndose al cerdito, así que hoy va a ser él el que se coma al lobo. Desgraciadamente, él no tiene un lobo. Pero cuando mira en la despensa… ¡ahí está! Y mientras él sale corriendo disparado y en la imagen le vemos huir, el texto nos dice sus palabras: Siempre la misma historia…


Por último, El libro que duerme.
El propio libro es el protagonista. Todo él como formato en las páginas pares. En las impares, sobre fondo del mismo color, aparece un ratoncito que se dirige al lector y le pide que pregunte al libro si está preparado para irse a dormir y que revisa toda la rutina que los niños llevan a cabo antes de irse a la cama. Finalmente, el libro se queda dormido.
Son libros que merece la pena tener en la biblioteca de los más pequeños y disfrutar leyendo y contando con ellos.


Atentos porque a partir del 7 de abril aparece un nuevo título: El libro enfadado, con el mismo formato de El libro que duerme. ¡Promete!

domingo, 12 de marzo de 2017

De la abuela a la postal. ¡Viva ATRAPALABRAS!

Imagen: María Pascual

La literatura está viva y respira en las calles, en los que leen y escriben, en los que cuentan, en los que recuerdan lo que les han contado o lo que han leído. En librerías, teatros, bibliotecas, cines. Y, gracias al proyecto ATRAPALABRAS, en cualquier lugar. Donde menos te lo esperes puedes encontrar una postal con cuento. Con un pequeño cuento y una ilustración. Uno diferente cada mes.

ATRAPALABRAS es ideado y sostenido por Légolas Colectivo Escénico, una pareja de narradores y amantes de la literatura que cada mes invitan a una pareja para que escriba e ilustre una postal.

El pasado mes de febrero tuve la suerte de escribir un pequeño texto para una de estas postales viajeras. El texto es una anécdota que mi abuela me contó hace muchos años, algo que pasó a muchas abuelas y madres en su tiempo. Cuando Légolas me pidieron un texto, no dudé. Mi abuela me contó pocas cosas de su infancia y la echo muchísimo de menos, de modo que esta postal ha sido una manera especial de tenerla cerca.

El texto fue ilustrado por María Pascual, que ya había puesto color y forma a mis palabras hace unos meses  en un texto sobre mi hermana que publicamos en la Revista La Leche.

Cuando vi la ilustración que había creado me quedé fascinada. Ella es de Madrid y la ilustración estaba llena de referencias a la ropa canaria de las magas o campesinas. Le he preguntado por su proceso de creación y esto es lo que me ha respondido:

Al leer el relato de Laura, de nuevo añoré a mi abuela y recordé lo que disfrutaba escuchando las historias que me contaba sobre su niñez. Desde que murió, me dedico a apadrinar abuelos ajenos. También había un lavadero en la aldea en la que nacieron y vivieron mis abuelos hasta que se casaron. Imaginé el bullicio de las mujeres hablando mientras frotaban enérgicamente sus pilas de ropa hasta dejarlas bien limpias. Pensé en la guerra civil, en las guerras que hoy siguen destrozando vidas y en lo diferente que es la infancia de estos niños a los que les toca asumir responsabilidades de adultos, ya desde muy pequeños. Pensé en la imitación de los roles de los adultos que llena los juegos de los niños y en la diferencia entre jugar a las muñecas y hacer realmente de padres de una saga de hermanos. Busqué muñecas antiguas de esas que hoy nos dan bastante yuyu y me detuve en las de cartón. Empecé a visualizar niñas articulables de cartón y eslogans absurdos proclamando las bondades de estas piezas económicas, sencillas, resistentes, ¡tan, tan apañadas! Recordé los recortables que guardaba mi abuela con los que yo jugué de pequeña y las revistas que tenía llenas de patrones y modelos. Me pregunté cómo sería la abuela de Laura y empecé a recopilar fotos de niñas canarias de entonces. Me fascinaron las capas y capas de ropa tradicional de los campesinos y los nombres de las prendas, como las palabras nuevas que se aprenden con los relatos sonoros de los abuelos. Entre niñas-muñecas-mujercitas recortables, pañales y patrones de costura, salió esta tarjeta de papel.


En fin, ha sido una bonita experiencia. Ahora tengo 100 postales preparadas para ser repartidas y escondidas, para viajar y buscar lectores. María tiene otras 100. Si encuentras una, puedes comentar lo que quieras en proyectoatrapalabras.blogspot.com

viernes, 14 de octubre de 2016

Mi nido, mi prado, mi flor y mi laguna


Qué dulzura de libritos he encontrado perfectos para los bebés. Se trata de una colección de libros de cartoné con títere de dedo incluido llamados "Mi nido", "Mi prado", "Mi flor" y "Mi laguna". Sus autoras son Sara Gillingham y Lorena Siminovich. Están editados por Catapulta Ediciones.  

Cada libro cuenta con un protagonista: Un pajarito, un conejo, una flor y un pez, que es un títere de dedo que se encuentra en la parte central del libro y acompañan todo el tiempo. 


Me gusta mucho la sencillez de sus ilustraciones, que son cálidas y definidas, en colores brillantes y pastel, cada una con un personaje principal que habla en primera persona sobre su hábitat, su entorno. 

Las frases son muy sencillas y descriptivas pero, como suelo comentar, es un punto de partida estupendo para que nosotros creemos nuestra propia historia o descripciones, para que cantemos alguna canción relacionada con ese hábitat o ese animal protagonista, etc. 

Las páginas están troqueladas de manera que el hueco del títere se va cerrando cada vez más hasta que nos muestra dónde y con quién se encuentra: acogido y querido por su familia. 

Una colección preciosa para contarles desde que tienen meses y para que ellos manipulen aproximadamente desde el año de edad.

¡Que los disfruten!

martes, 4 de octubre de 2016

La última función

Hace unas semanas, para una sesión específica, buscaba un libro álbum que contara alguna buena historia de algún clown o payaso, pero en mi biblioteca de siempre no encontré ninguno de los que había oído hablar o me habían recomendado.


Me iba ya con ese regusto a vacío cuando Susi, “mi” bibliotecaria, me dio un pequeño librito publicado por ANAYA en la colección El duende verde: La última función, escrito por Mónica Rodríguez e ilustrado por Adolfo Serra. Me dijo: “ya sé que no es lo que buscas pero a mí me gustó la historia”. 

No me costó mucho llevármelo: las ilustraciones de Serra me encantan y que a Susi le haya gustado es suficiente. Y bueno, en absoluto me sirvió para lo que necesitaba pero su lectura me ha dejado enamorada. Es un libro delicioso, muy bien escrito, que ganó en su momento el XXX Concurso de Narrativa Infantil “Vila d´Ibi”. 

Sólo el prólogo me encantó, una carta al posible lector que finaliza así: 
“Lo que de verdad he querido hacer con este libro es un homenaje a todos esos seres fabulosos que nos dan de reír y hacen que subamos tan alto que acabemos merendando con los dioses. 
Los payasos, sí. No hay oficio más bonito. Tiene narices la cosa. “
Y después comienza una historia de las que te envuelven, de las que no puedes parar de leer porque lo que cuenta tiene alma, tiene enjundia y está bien contado. Pasas las páginas como quien come. A veces es sorprendente, otras es dulcemente predecible pero siempre es un gusto leer a quien respeta a los personajes y les dota de vida real, de emociones reales, de tristeza, melancolía, gratitud, esperanza. Personajes que sientes cerca enseguida, que están maravillosamente construidos. Mónica no vende aire, no levanta falsas expectativas, no parece escribir más que para contar algo. Algunas veces echo en falta eso en los libros para los más pequeños. Algo tan sencillo y tan complejo. A veces sobra artificio y pretensiones y falta corazón y un algo bueno que contar y bien contado. 

Supongo que me fascina especialmente que Mónica se permita la tristeza y la acerque al público infantil de un modo tan delicado, poético y accesible con el impagable apoyo visual de Adolfo Serra. 

El librito cuenta con 33 capítulos de una o dos páginas cada uno, siempre titulados con el nombre de un personaje o varios. 
Narra la historia de Humberto, un viejo payaso de circo que vuelve al pueblo en el que nació cincuenta y un años después de haberse marchado para poder ser payaso. Vuelve para realizar su última función. Vuelve triste. Allí dejó a sus padres, decepcionados porque no quiso dedicarse al negocio familiar; dejó a su novia Karina, que no le quiso acompañar; dejó a su mejor amigo, que le dio la espalda cuando él se marchó. Paralelamente nos cuenta la historia de dos niños, Salvador y Saskia. Él, un niño triste y ella una niña aventurera, ambos necesitados de risas. Las vidas del anciano y los niños se cruzan, y la autora nos va presentando a otros tantos personajes, todos importantes, y va engranando perfectamente la historia hasta llegar a un final bello, amable, revelador.

Qué decir, búsquenlo, léanlo, enamórense de sus personajes, compártanlo con sus hijos o alumnos, disfruten de las bellísimas ilustraciones de Adolfo, que sabe contar con colores tan bien como Mónica con palabras.

viernes, 23 de septiembre de 2016

¿Qué son los #Bocaditosdeálbum?

Hoy se cumple un mes desde el primer Bocadito de álbum publicado. Los bocaditos son exactamente eso: pequeños mordiscos, pedazos, porciones de álbumes ilustrados.



domingo, 18 de septiembre de 2016

De 0 a 3: Perro tiene sed

PERRO TIENE SED, escrito e ilustrado por Satoshi Kitamura, y acompañado en la colección MI PRIMERA SOPA DE LIBROS de la Editorial ANAYA por otros tres títulos: Pato está sucio, Gato tiene sueño y Ardilla tiene hambre.



Perro tiene sed se publicó originariamente en 1996 en Gran Bretaña, y por Anaya en el año 2000.

martes, 30 de agosto de 2016

Lecturas refrescantes, Else Holmelund y Sendak

La lectura de los libros de la danesa Else Holmelund Minarik ilustrados por Sendak son, más que refrescantes, dulcificantes, afectuosamente reconstituyentes.


La colección es la siguiente:
Osito, de 1957 publicado por Alfaguara en 1980
Papá oso vuelve a casa, de 1959 publicado por Alfaguara en 1981
Los amigos de osito, de 1960 publicado por Alfaguara en 1984
La visita de Osito, de 1960 publicado por Alfaguara en 1981
Un beso para osito, de 1968 publicado por Alfaguara en 1982

Los cinco libros han sido recién reeditados por Kalandraka, que es la editora de Sendak en España y Portugal, de manera que están al alcance.

Se trata de unos libros sencillos, ilustrados a dos o tres tintas que recuerdan al estilo de los grabados y protagonizados por una familia de osos.
Cada libro está compuesto por cuatro cuentos. Normalmente la estructura los va hilando de manera que los tres primeros cuentos son independientes y el último los engloba a todos.
En ellos, el osito protagoniza escenas de la vida cotidiana resueltas siempre con afecto.

Por ejemplo, en Osito, podemos observar los siguientes cuatro cuentos en el INDICE.


En el primero Osito tiene frío y su mamá le va cosiendo diferentes prendas para aliviarle. La estructura es repetitiva, de modo que cada vez que se queja de frío la mamá dice: Vete frío, que mi Osito es mío. Luego le cose una prenda, se la da y Osito dice, por ejemplo: ¡Vaya! Un abrigo para el frío, ¡Qué bien! Fuera frío, que el abrigo es mío.
En el segundo cuento, es el cumpleaños de Osito y como no encuentra a su madre ni ve ningún pastel de cumpleaños piensa que ella se ha olvidado y se pone a preparar una sopa de cumpleaños con unas pocas verduras. Sus amigos vienen de uno en uno a visitarle y se van sentando a la mesa, también a través de una estructura repetitiva, hasta que al final aparece la mamá con el pastel, porque, claro, no se había olvidado.
En el tercer cuento Osito quiere volar a la luna y su madre, realista, le dice que los osos no pueden volar, que tal vez se caiga y se dé un buen porrazo. Osito se marcha orgulloso, salta y efectivamente se da un buen porrazo, pero juega a que ha caído en la luna y vuelve a casa (su casa de la luna) a la hora de comer. Su madre le dice que ella tuvo un osito de la luna que se fue a la tierra y que puede comerse su comida. El osito, entonces, dice: Mamá osa, deja de bromear. Tú eres mi Mamá Osa y yo soy tu Osito, y estamos en la Tierra y tú lo sabes.
En el último cuento, Osito antes de dormir desea muchas cosas y su mamá dice a todas que son imposibles, de modo que Osito pide un cuento, y mamá osa le narra resumidamente las tres historias anteriores, hasta que le pide que se duerma.  

Else me transmite a través de estos cuentos la necesidad de seguridad de los niños pero también de independencia, aventuras y juego, y especialmente la importancia de la familia y de los iguales. Los pequeños conflictos se resuelven siempre en un entorno afectuoso.
Los imagino perfectos para leer junto a niños de tres o cuatro años y para que los que ya empiezan a leer se aventuren solos.

¡Espero que los encuentren y los disfruten!

viernes, 12 de agosto de 2016

Lecturas refrescantes: Arnold Lobel

Después de Tomi Ungerer, este veranillo de clásicos toca hablar de Arnold Lobel. Los librillos que he leído o releído de esta magnífica colección ochentera que ha caído en mis manos han sido los siguientes:


Qué les voy a decir: este autor me tiene enamorada. 

Lobel cuenta historias. Historias sencillas, accesibles, comprensibles, pero cuenta historias. Simplificadas, que no simples o simplonas. Pasan cosas y se cuentan con cierta contención poética, filosófica, con profundidad. Se cuentan bien contadas. Sus personajes son entrañables, tiernos, ingenuos, sabios como sabia es la infancia.


Se ha convertido en un clásico con mucha razón.

Por si les interesa indagar, les doy algún datillo:

Historias de ratones es muy sencillo de encontrar ya que ha sido reeditado por Kalandraka en el año 2006.
Sapo y Sepo son amigos se reeditó en 1998 y Sapo y Sepo, inseparables, también se reeditó en 2002, ambos de nuevo por Alfaguara Editorial.
Sopa de ratón, también reeditado, esta vez por Ekaré en el año 2003, es fácil de buscar por ahí.
Sin embargo, Saltamontes va de viaje no lo he encontrado reeditado en ningún sitio, y sin embargo es uno de los que más me gusta.

Sus personajes, sus sencillas pero potentes ilustraciones y su esencia me han dejado cierto poso de placidez y orden en el cuerpo, de reconciliación, de alegría.

Ojalá los encuentren, los disfruten y los compartan. No puedo menos que imaginar siempre a Lobel siendo contado como cuenta el papá ratón a sus siete ratoncitos una historia a cada uno antes de irse a dormir. 


lunes, 8 de agosto de 2016

Lecturas refrescantes: Tomi Ungerer



He recuperado cinco titulillos de Tomi Ungerer publicados en los años setenta y ochenta por Ediciones Alfaguara  para refrescar un poco la tarde. Hace no mucho que he releído Los tres bandidos, El hombre niebla y El ogro de Zeralda y tenía muchas ganas de meterle mano a estos otros.

He comenzado por Los Melops se lanzan a volar porque fue el primer libro infantil que publicó en 1957. Este título estaría seguido por otros muchos protagonizados por la misma familia de cerditos franceses preparados para afrontar cualquier dificultad. Ilustrados de forma sencilla y clara y con una imagen tremendamente narrativa, nos cuenta cómo el padre y los hijos construyen un avión y, tras echarlo a volar, afrontan las complicaciones y aventuras peligrosas que se les presentan.

He continuado con El Sombrero, editado por primera vez en 1970 y que no ha vuelto a reeditarse en España desde esta edición de Alfaguara del 78. Tomi Ungerer, autor inclasificable e incansablemente curioso nos presenta una historia protagonizada por un sombrero que se escapa de la cabeza de su dueño. El sombrero pasará a cambiar la suerte de un anciano veterano de guerra extremadamente pobre convirtiéndole en un hombre respetable gracias a su heroicidad. Las ilustraciones, vivas y dinámicas, están repletas de detalles. Todo cabe en los planos generales y es una maravilla observar algunos cambios como los planos picados. Colores vivos, fondos oscuros… mucha variedad y un encanto de historia.

Después ha venido el trío de animales: Adelaide, Emil y Rufus, editados por primera vez en los años 1959, 1960 y 1961 respectivamente. Se trata de una canguro con alas que decide vivir una vida diferente, un pulpo salvador y amigable y un murciélago que decide abandonar la oscuridad porque descubre los colores del día.  Me encanta que haya escogido estos animales tan extraños para acercar la literatura a los niños. Todos son especiales, diferentes.

Es impresionante ver desde estos años las características que ahora tanto valoramos en los álbumes ilustrados. El libro de Rufus recuerda mucho con sus fondos azules y sus personajes delineados en negro a Los tres bandidos. Fondos contrastados, figuras incompletas, personajes que están llegando por el borde de la página y de los que sólo se observa una parte, historias paralelas en la ilustración de la que nada se dice en el texto…

En fin, me ha encantado acercarme un poco más a este ilustrador octogenario que tanta polémica ha causado durante su vida.

Si quieres saber más sobre él, te enlazo este estupendo post del blog de Ana Tarambana.

¡Feliz noche y felices lecturas frescas!

martes, 8 de octubre de 2013

PABLO ALBO, así, en general

Debo reconocer que siento debilidad por este autor y narrador. No he leído todos sus libros y apenas le he oído narrar un par de veces (ninguna sesión completa), pero la verdad es que, como decía mi abuela, “no hay máh que velo pa querelo”.
Yo le quería desde el principio. Desde mi principio, quiero decir. Mucho antes de andar fijándome detenidamente en nombres de autores e ilustradores ya contaba EL TRAGALDABAS, MELENA o EL ÚLTIMO CANTO o recomendaba INÉS AZUL. Después, cuando me he dado cuenta de que todos ellos respondían al mismo autor, me ha dado qué pensar: pues va a ser que me gusta este muchacho.
Solo quería recomendar la lectura de algunos de sus títulos, ya que trata con maestría los asuntos más triviales y los más fundamentales, jugando de un modo ingenioso con las palabras, dotándolas de un sentido y vida extraordinarios y haciéndolo con delicadeza y cuidado. Da la sensación de que todo tiene su lugar, de que está ahí por algo, y esa habilidad para dar sensación de espontaneidad y ligereza ahondando a la vez hasta los recodos más profundos me fascina. Me divierte su surrealismo, su forma de jugar e incluirte en el juego, sus guiños, sus imágenes poéticas, su versatilidad.
 Las ilustraciones que suelen acompañar sus textos son dignas de calma, atención y silencio. El sentido del humor que desprende y que te pilla siempre desprevenido, la sensibilidad con que aborda sus álbumes más intimistas y la amplitud de temas que trata cuando abarcas su obra hacen que sea muy sencillo “quererle”.
Así que lo dicho: les dejo algunos títulos reseñándolos someramente. PINCHANDO AQUÍ, de todos modos, pueden acceder a su página y conocerle mejor. Encontrarán información de las sesiones que realiza, sus publicaciones, cursos, interesantes artículos y demás. Si tienen la oportunidad de ir a alguna de sus sesiones de cuentos, por favor: no se lo pierdan.

Como pollo sin cabeza (OQO, 2011, ilustraciones de Mikel Mardones). Una historia surrealista y divertidísima sobre una comunidad de pollos zombis que siembran el terror por las calles del pueblo sin que los vecinos puedan hacer nada para solucionarlo. Ilustraciones híper expresivas, inquietantes y repletas de detalles.

Andrés cabeza abajo (OQO, 2010, ilustraciones de Roger Olmos). Cuento de estructura acumulativa, que, al estilo de las matrioskas rusas, nos cuenta la historia de Andrés, un niño que es tan pesimista porque tiene mala suerte, o tiene tanta mala suerte porque es tan pesimista que es engullido una y otra vez por diferentes personajes temibles de cuentos, hasta que decide que debe pasar a la acción y luchar por salir las cosas que los animales se comen. Las ilustraciones de este álbum son especialmente llamativas, bellísimas y repletas de detalles.

El tragaldabas (OQO, 2006, ilustraciones de Maurizio A. C. Quarello). Un álbum basado en un cuento tradicional que encanta a grandes y pequeños. Uno de los primeros álbumes que conté y que siempre ha sido un rotundo éxito. Una historia que consigue crear, combinando texto e ilustración, una atmósfera de intriga y terror que atrapa.


El último canto (OQO, 2009, ilustraciones de Miguel Ángel Díez). Una preciosidad de historia que aborda poéticamente pero de un modo accesible y con algo de humor el paso del tiempo, la muerte y la continuidad de la vida. Magníficas y vitales ilustraciones de Miguel Ángel Díez.



37 tortugas (M1C, 2009, ilustraciones de Inés Vilpi). 37 tortugas van caminando, no tienen prisa pero van que te van. Van que te van, pero no saben adónde van. Usando estructura repetitiva e ilustraciones alegres y vivarachas, estas tortugas nos llevan a un divertidísimo paseo. Una historia estupenda para contar a los más pequeños.



Inés azul (Thule, 2009, ilustraciones de Pablo Auladell). Poesía pura. Un libro azul que recuerda al término “blue” en inglés: melancolía. Transmite la esencia de la ausencia y la pérdida. Un álbum al que volver una y otra vez. Inés extraña a Miguel, y tras mucho tiempo de espera, decide plantar la semilla de un árbol centenario para verlo crecer y regarlo cada vez que se acuerde de él. Las ilustraciones de Pablo Auladell son para perderse.


Alas y olas (Bárbara Fiore, 2011, ilustraciones de Pablo Auladell). Más poesía visual y textual. Un álbum para los mayores, para detenerse y deleitarse en la maravilla que este dúo de Pablos nos ofrece. La atmósfera hechizante en que nos sumergen sus personajes, en mitad de un tiempo incierto, en un espacio tenue y borroso, da pie a vivir desde dentro el amor, el deseo, la ternura de lo intocable.


Bajo mi cama, una estrella (Oxford, 2010, ilustraciones de Anuska Allepuz). Un libro muy recomendable para niños que están empezando a leer. La Luna pide a Miguel que la ayude a buscar una estrella que se le ha perdido, y él quiere ayudarla, pero su habitación está repleta de... monstruos.



Debajo de la higuera no hay ningún tesoro (Anaya, 2010, ilustraciones de Miguel Ángel Díez). Este sencillo cuento me resultó absolutamente delicioso. La búsqueda del tesoro que lleva a cabo Paula al ir a visitar a su abuelo se convertirá en un viaje transformador en el que el objetivo final no será lo esencial. Un libro realmente encantador y muy recomendable.



Melena (Factoría K, 2009, ilustraciones de Riki Blanco). Una historia que me atrapó desde la primera lectura. Es perfecta para ser contada oralmente (de hecho forma parte de mi repertorio habitual), ya que parte de una anécdota infantil y continúa desarrollándose mezclando lo real con lo surrealista de una forma divertida y poética.  

lunes, 30 de septiembre de 2013

Mis dos últimas lecturas juveniles


Mis dos últimas lecturas juveniles no han podido ser más dispares, aunque tienen en común su cercana fecha de publicación. Por un lado, Años difíciles, de Juan Farias, publicada en 1982 y, por otro, La maravillosa medicina de Jorge, de Roald Dahl, publicada en 1981.

 AÑOS DIFÍCILES
Autor: Juan Farias
Ilustradora: Reyes Díaz
Año: 1982
Editorial: Miñón
Este libro, publicado por la editorial Miñón, 1982 (esa es la edición que ha llegado a mis manos), forma parte de una trilogía llamada “Crónicas de media tarde”, que aúna “Años difíciles” con dos historias más: El barco de los peregrinos (1983) y El guardián del silencio (1985). Si no me equivoco, puede encontrarse esta trilogía recientemente reeditada por Ediciones Gaviota (2005).
Juan Farias  (1935-2011) nos cuenta en este libro una historia difícil, dura, triste. Podría, a priori, decirse que no es un libro para acercar a la infancia, pero como comenta Fernando Altés Bustelo en el prólogo, se trata de una historia muy real y lo peor que se puede hacer con los niños es ocultarles la verdad".
Comienza con la llegada de la Guerra Civil a un pequeño pueblecito español llamado Media tarde. El ahora adulto Juan de Luna es quien nos cuenta el relato, evocando su pasado infantil en aquel pueblo durante esos años.
El tono evocador y poético que utiliza Farias, sencillo y de una profundidad conmovedora, ayuda a dibujar perfectamente las escenas que se suceden a lo largo de la historia.
La Guerra se ve venir desde lejos, pero se ve venir. No se oye un solo tiro, pero se sabe que hay guerra. Los miembros del pueblo se dividen entre los que son como Don Pablo, el futuro alcalde, Don Jacobo, el maestro, o los desertores, entre los que se encuentra el padre de Juan de Luna.
Es una obra que he dado a leer a algunos adultos y que ha sido tremendamente evocadora. Yo la recomendaría para niños a partir de 11 o 12 años, que no entenderían lo mismo leyendo solos que acompañados de un adulto que les ayude a construir el sentido de lo que Farias calla.
Con este libro el autor entró en la Lista de Honor del IBBY 1984 y en la Lista de Honor del Premio CCEI del mismo año.

LA MARAVILLOSA MEDICINA DE JORGE
Autor: Roald Dahl
Ilustrador: Quentin Blake
Año: 2002
Editorial: Alfaguara Infantil
Cuando uno toma entre sus manos un libro de Roald Dahl e ilustrado por Quentin Blake que no conoce aún sabe que va a  comenzar una historia hilarante y repleta de surrealismo e ironía. Tal y como esperaba, así ha sucedido con este.
Caemos de plano en una granja donde viven Jorge, de ocho años, sus padres y su desagradable abuela. Leyendo el modo en que describe a esta última te haces una idea de lo que te espera: “La mayoría de las abuelas son señoras encantadoras, amables y serviciales, pero esta, no. Se pasaba los días enteros sentada en su sillón junto a la ventana y estaba siempre quejándose, gruñendo, refunfuñando y rezongando por una cosa u otra (...). Al parecer, no le importaba más que ella misma. Era una miserable protestona.
Jorge queda a su cargo y debe darle a su hora la medicina y servirle el té, pero la abuela le asusta tanto y es tan insoportable que decide preparar él mismo una medicina mágica, especial, que “o la cura completamente o le volará la cabeza”. Así, prepara una poción donde mezcla ingredientes de lo más disparatados, desde pasta de dientes o detergente a aceite de motor, pintura marrón o antiparásitos para perros.
Cuando la abuela la toma, comienza a crecer y a hacerse cada vez más delgada hasta que atraviesa el tejado de la casa. Jorge lo prueba también con una gallina a la que hace crecer y poner huevos del tamaño de balones.
El padre de Jorge, al volver a casa y observar tal maravilla, decide dar a probar tal mejunje a todos los animales, que crecen desproporcionadamente. Previendo un fructífero negocio, obliga a Jorge a repetir la medicina, y así, capítulo tras capítulo, Jorge y su padre preparan medicinas a las que siempre le falta algo que tenía la primera, y van provocando cambios de lo más inverosímiles.

Un libro sencillo, repleto de sentido del humor y perfecto para engancharnos a su lectura desde la primera página.