lunes, 5 de septiembre de 2016
CUENTÓPOLIS
lunes, 18 de julio de 2016
¿Contar con libro o sin libro?
Todos los libros álbum no son oralizables. De eso se encarga el texto. Hay textos tremendamente poéticos o que funcionan como pinceladas literarias a la ilustración, que es la verdaderamente narrativa. Si apenas hay narrativa textual... ¿qué puedo contar? Tendría que convertir la imagen en texto. ¿Merece esto la pena? Depende del libro. Depende de a quién le contemos y para qué.Hay un álbum maravilloso que me viene a la cabeza: SOY UN ARTISTA. En él, Marta Altés nos presenta una historia llena de ironía en la que el texto consiste en que un niño cuenta en primera persona cómo todo le inspira, es un artista, es un genio… y la imagen muestra cómo su madre no se siente tan entusiasta como él con su arte, ya que va haciendo la casa un desastre.
No siempre es así. Hay muchos libros que no tienen texto pero que uno se inventa y funcionan de maravilla. Hay veces en que ni siquiera tienen que tener texto y uno no dice nada y el libro funciona y lo hace todo. Muchos suelen ser libros juego, puntos de partida, pero yo hablo de los álbumes en los que el texto y la imagen se complementan de tal modo que uno sin el otro no tendría sentido.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Para valorar un álbum ilustrado
Bibliografía de interés:
- Nikolajeva, M. y Scott, C. (2001). How picturebooks work. New York: Routledge.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Álbumes ilustrados. Elementos de confusión.
Ilustraciones:
lunes, 27 de mayo de 2013
Sobre los libros álbum
Otro
interesante ejemplo dentro del CONTRAPUNTO, esta vez mostrando ironía, es el que se muestra en el libro THE
ROSIE´S WALK, escrito e ilustrado por Pat Hutchins, en el que, con solo 37
palabras cuenta los lugares por los que la gallina Rosie pasó el día que
decidió salir a dar un paseo. Sin embargo, la imagen muestra una información
esencial que el texto no nombra: cómo un zorro está siguiendo todos los pasos
de Rosie, sin que ella se dé cuenta, con la intención de comérsela. El narrador
no menciona en ningún momento al zorro.viernes, 12 de abril de 2013
El narrador en el entresuelo
Hace tiempo que vengo comentando con compañeros que cuentan cuentos lo que se complica en las islas el hecho de contar para adultos en lo que a espacios se refiere. Para los niños es más sencillo: alguna librería que guarda un huequito de la semana y acondiciona un espacio para que contemos, alguna biblioteca que pese a los recortes aún trata de programar de vez en cuando en una zona tranquila y cómoda destinada a ello, teatros o auditorios que programan actividades infantiles e incluyen en ellas la narración, las aulas o salones de los colegios, a las que los narradores llegan a través de AMPAS, Editoriales o Ayuntamientos… También contamos para niños en calles o plazas (con o sin escenario, con o sin microfonía, de modo intimista y cercano o a gran público), centros comerciales (en pleno tránsito y movimiento o en zonas habilitadas)… y otros lugares donde acercamos el cuento a quien quiera oírlo pese a que las condiciones no sean las más recomendables siempre. Ahí se genera un público que luego busca más.
jueves, 28 de junio de 2012
¿Formar lectores adolescentes con talento?
martes, 3 de abril de 2012
¿Qué es ANIMACIÓN A LA LECTURA?

“Matilda”, Roald Dahl.
Hace 13 años, que no son pocos ni demasiados, Blanca Calvo, directora de la Biblioteca Pública de Guadalajara, publicó un artículo llamado “Animación a la lectura” en la revista Educación y Biblioteca. (Año 11, número 100, Madrid, abril de 1999).
Hoy me topo con él y lo comparto, a sabiendas de que, en este sentido, sus reflexiones de entonces son plenamente equiparables a las de todos los que hoy nos seguimos dedicando un poco cada día a tratar de acercar los libros a los más jóvenes.
“Apagar la luz y empezar a leer al resplandor de las linternas cuentos de miedo con los niños es animación a la lectura, organizar cursos de calceta para que entren en la biblioteca personas que de otra forma no lo harían es animación a la lectura, contar cuentos por la noche al calor de una queimada es animación a la lectura, convertir la biblioteca en restaurante y ofrecer a los usuarios manjares literarios es animación a la lectura.
Presentar cada día a los alumnos un libro "encontrado" en cualquier sitio según se va al instituto es animación a la lectura, hacer ruedas de prensa con los personajes de los clásicos es animación a la lectura, jugar con los niños a cambiarles los finales a los cuentos es animación a la lectura, reservar tiempo lectivo para frecuentar la biblioteca es animación a la lectura.
Contar cuentos a los hijos en la cama es animación a la lectura, meter libros en la maleta cuando se va de vacaciones es animación a la lectura, narrar el comienzo de una historia y provocar el deseo de seguirla en las páginas de un libro es animación a la lectura, regalar libros en las fiestas familiares es animación a la lectura.
Animación a la lectura es todo eso y mucho más. Según yo creo, comprende cualquier actividad orientada a aumentar el número de personas que disfrutan con los libros.”
El artículo completo con un magnífico ABECEDARIO de términos básicos y relacionados con la ANIMACIÓN, AQUÍ.
martes, 6 de marzo de 2012
Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer
Hoy les dejo un enlace interesantísimo a EL PAÍS (CULTURA), donde Ignacio Bosque, catedrático de la Complutense, lingüista y miembro de la RAE, lleva a cabo un estudio titulado “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”.
Analiza en él nueve guías de lenguaje no sexista que han sido publicadas estos últimos años por diferentes instituciones sin contar con la colaboración u opinión de los lingüistas.
Comulgo con sus ideas desde hace muchísimos años, y me ha enervado siempre ver cómo los defensores (las defensoras) de la mujer tendían siempre a confundir el uso del lenguaje de género y el género lingüístico.
Bosque señala ideas como esta: “(...)son sexistas, y por tanto discriminatorias, frases como Los ingleses prefieren el té al café, como prefieren las mujeres rubias a las morenas, pero no lo es, en cambio, formar construcciones genéricas con artículos determinados o cuantificadores en masculino, como en Todos los que vivimos en una ciudad grande.”
De un modo excelente critica las nueve guías en 11 puntos muy esclarecedores, tratando de ser lo más objetivo posible, poniendo ejemplos claros y realistas (por ejemplo, en la labor docente del profesor de lengua) y valorando positivamente lo que, en el fondo, estas guías proponen:
“Intuyo que somos muchos —y muchas— los que pensamos que la verdadera lucha por la igualdad consiste en tratar de que esta se extienda por completo en las prácticas sociales y en la mentalidad de los ciudadanos. No creemos que tenga sentido forzar las estructuras lingüísticas para que constituyan un espejo de la realidad, impulsar políticas normativas que separen el lenguaje oficial del real, ahondar en las etimologías para descartar el uso actual de expresiones ya fosilizadas o pensar que las convenciones gramaticales nos impiden expresar en libertad nuestros pensamientos o interpretar los de los demás.”
En fin, un artículo recomendable.














