lunes, 25 de enero de 2016

La narración oral en ESCOCIA

Desde que volví de Edimburgo he querido sentarme a escribir sobre mi percepción de la narración oral en Escocia: cómo se piensa, se siente, cómo se organiza y funciona. Hablar de contar cuentos en este país es hablar del Scottish Storytelling Centre, único lugar en el mundo según parece que aúna a los narradores de su región en un espacio concreto y específico creado para el desarrollo y conocimiento de la profesión. También es hablar del Directorio de Narradores y de otras cuestiones organizativas. Sin embargo, hablar de la narración oral en Escocia es hablar de tradición, de unión, de compañerismo, de apertura y sobre todo de humildad. Vayamos poco a poco.
Para entender mejor cómo funciona el Scottish Storytelling Centre (en adelante SSC) particularmente y el funcionamiento de la profesión en líneas generales me entrevisté con Donald Smith, su director, pero lo que aquí escribo no es la transcripción de dicha entrevista sino un esbozo a modo de artículo de los puntos más esenciales de la misma mezclándolos con mis propias percepciones tras vivir la experiencia y con conversaciones mantenidas con otros narradores.
Donald Smith tras la entrevista

¿Cómo nace el Scottish Storytelling Centre y por qué?
El SSC nació antes de que existiera el edificio actual. En 1995, hace 20 años, los narradores sintieron que no había ningún sitio físico donde pudieran experimentar y compartir la narración entre ellos y con el público, de manera que comenzaron a reunirse en el ático del edificio que actualmente es el Storytelling Centre, el antiguo Netherbox Theatre. En aquel ático tenían un espacio para reunirse, contar y organizar eventos.  Funcionó muy bien y todos los narradores votaron para que existiera un centro en sí mismo donde poder desarrollar todo lo que se había empezado allí.  Después volvieron a votar para decidir qué lugar sería el ideal. Pensaron en zonas rurales, ciudades importantes como Glasgow o Stirling, pero finalmente se decidió que algo tan importante como la cultura y tradición escocesas que recogían las historias tenía que formar parte de la capital. Tuvieron la suerte de que el antiguo teatro pertenecía a la iglesia, que no podía permitirse reformarlo, así que la iglesia cedió el edificio y tardaron unos tres años en conseguir las subvenciones que permitirían la reforma. Diez años después de que comenzaran a reunirse en aquel ático, el centro estaba en marcha. Entre otras cosas, ayudó que el nuevo parlamento escocés de entonces tenía mucho interés en apoyar las iniciativas que fomentaran el desarrollo de la cultura escocesa.

¿Por qué en Escocia la narración, la música y la danza van de la mano?
Al principio, en aquel ático, se hablaba sólo de narración oral, pero cuando se creó el edificio, se unieron la música y la danza a las propuestas que ofrecería el centro. Por un lado, porque la cultura escocesa mantiene estos tres elementos en estrecha relación. Por otro, porque a nivel económico sería mucho más sencillo mantener un centro cultural que acogiera más de una disciplina artística, de cara a recibir subvenciones y a plantear propuestas que llamaran la atención de un público mucho más amplio.
Desde que uno llega a Escocia y observa una sesión de cuentos, uno se da cuenta de que en este país las cosas funcionan de un modo muy especial, especialmente debido a la celebración de los CEILIDH, tradición gaélica que consiste en reuniones sociales de carácter literario y musical. En estas reuniones, cada persona acude con algo que compartir: un poema, una historia, refranes, chistes o adivinanzas, una canción, una pieza tocando el arpa, la gaita, el violín o la flauta, o alguna pequeña danza.
Es muy común esta mezcla, de modo aunque al principio me pareció extraño que lo que podría ser un centro específico de narración únicamente dedicado a los cuentos, también incluyera música y danza, pero en cuanto vi por primera vez un Ceilidh lo entendí bien.
Para Donald Smith, esta mezcla afecta positivamente a la narración porque mucha más gente accede a conocer el centro y lo que es la narración oral en sí, gente que acude interesada por otras disciplinas como el teatro o la danza.

¿Cómo favorece el Scottish Storytelling Centre el desarrollo profesional del narrador?
Existiendo un SSC uno puede llegar a pensar que la lucha es poca, que la narración oral es ampliamente conocida y reconocida, pero no es así. En Escocia también tienen que luchar por hacer entender que los cuentos no son sólo para niños o que no consisten en leer un libro en voz alta ante una audiencia.
El centro cuenta con varias figuras muy importantes a mi parecer para dar a conocer a los narradores y para organizarlos: el Coordinator of Storytellers y el Directory of storytellers.
El coordinador de los narradores es una figura que trabaja en el centro y que se dedica a conectar las ofertas de los narradores con las demandas de instituciones o empresas. También ayudan a los narradores a dar a conocer su trabajo, hacen labores de marketing y ponen en contacto a gente que esté trabajando en lo mismo, entre otras muchas labores.
Para ponerles un ejemplo: cuando yo acudí a Edimburgo y contacté con el centro, fue el Coordinador quien me respondió, quien me puso en contacto con David Campbell como narrador al que posiblemente le gustara compartir su casa con otro narrador que viniera de fuera, y que me explicó cómo funcionaba el centro y cómo podía colaborar con él.
Por otro lado, el centro cuenta con una gran oferta de talleres (workshops) que se desarrollan semanalmente y facilitan la formación continua del narrador que ya trabaja y el acceso de personas que aún no forman parte del directorio de narradores pero lo desean.

¿Qué es el directorio de narradores y cómo funciona?
El Directorio de narradores aúna a todo narrador “profesional” que haya pasado una serie de criterios de admisión.
Si pinchan en este enlace podrán acceder a él y hacerse una idea de cómo funciona. Según dicen aúnan a unos 140 profesionales de todo el país. El objetivo es que si estás buscando un narrador para tu evento puedas encontrarlo fácilmente filtrando las opciones de búsqueda. El narrador pone en qué zona trabaja, a qué tipo de público cuenta y qué tipo de historias o de qué manera, y el contratante puede escoger.
A los narradores que quieren formar parte del directorio se les pone en contacto con una narradora, Janis Mackay, que hace de mentora. Lleva a cabo un seguimiento de las personas que quieren formar parte, les aconseja y les anima a acudir a los “Apprenticeship day”, que son talleres de unas 7 horas de duración (un día entero cuatro veces al año), donde se reciben charlas de otros narradores y se comparten talleres y experiencias con otras personas que están en la misma situación. Sobre todo se trata de que se genere grupo y se dé apoyo.
Si ya eres narrador profesional puedes formar parte del directorio pero, de alguna manera, pasando por los mismos criterios (a través de esta narradora, entre otras cosas). Básicamente este mentorado (que también funciona a nivel mensual pero que no estoy segura de en qué consiste) te ayuda a entender que el directorio es una plataforma para apoyar a gente que cuenta cuentos tradicionales en Escocia. Puede que los narradores inventen sus propias historias, o incluyan en su estilo algo de drama o comedia, pero esos elementos solo pueden ser añadidos a la principal actividad de contar historias tradicionales.
Un requisito básico es que deberán verte contar dos o tres historias unos dos o tres narradores del país que ya estén en el directorio y que valorarán entre otras cosas: el estilo del narrador (voz, pausas, uso de gestos, expresiones…), la relación del narrador con la audiencia, cómo conecta con la audiencia entre historia e historia, la confianza del narrador en sí mismo, etc.
También existe el requisito de mantenerse en formación continua, aunque no he visto exactamente cómo valoran eso.
En cuanto al funcionamiento del directorio, hay algunos aspectos a mejorar, como la actualización del mismo y la forma de acceder. Por comentar algo del primer aspecto, me consta que no está actualizado y que hay gente que está ahí que no está contando actualmente.

¿"Narrador profesional" significa lo mismo en Escocia que en España?
Esta es una cuestión muy interesante. Lo primero que te dicen al llegar aquí es que “es muy difícil vivir del cuento” o, más bien, “it is quite difficult to make a living of telling stories”.
Los narradores profesionales no son autónomos que dedican la mayor parte de su tiempo a narrar en diferentes lugares y cuyos ingresos vienen principalmente de la actividad de narración. Muy al contrario, los narradores que a ellos les interesa formar y aunar en el directorio provienen de una gran variedad de profesiones, especialmente profesores, bibliotecarios, guías turísticos, cuidadores de niños, trabajadores de museos, etc.
Ellos entienden que muchos de los que mejoran y ayudan a dar a conocer la profesión son gente que comparte el arte y la cultura de la narración oral en sus propios trabajos.
Donald Smith afirma “Es difícil vivir del cuento pero es posible. Tienes que ser muy versátil, listo, saberte vender…, pero normalmente la gente lo complementa con otro trabajo y eso se apoya”.
Ellos consideran que si, por ejemplo, profesores y bibliotecarios están interesados, se forman como narradores,  indagan en la tradición, etc., ellos conseguirán que más gente quiera escuchar cuentos.
Donald también afirma: “No hay una caja cerrada que diga por fuera NARRADOR PROFESIONAL. Hay un caldero mágico donde pueden entrar muchos tipos de ingredientes y, cuantos más quepan, mejor”.
A mi pregunta de cómo defender la profesión y su definición y a la vez defender la apertura me respondió que por otro lado se trata de diferenciar lo que es narración de lo que es actuación teatral o comedia, y que los criterios de admisión en el directorio están claros e incluyen el trabajo único y específico con historias de tradición oral.

¿Qué cuentan los narradores escoceses?
Historias tradicionales. Mantienen vivas las leyendas de origen celta especialmente pero también de otros tipos. Les gusta incluir canciones en sus historias y la mayor parte de los narradores que he conocido disfrutan mucho más contando a adultos que a niños. De hecho vi muy pocas sesiones infantiles, y no porque no quisiera, sino porque son mucho menos populares en el Storytelling Centre. Para ver una sesión infantil tenías que ir o a un colegio a una sesión “privada” o a una librería o biblioteca.
Por cierto, no cuentan con libro (eso de los álbumes ilustrados no es nada común ni extendido). Tampoco cuentan historias de autor, si acaso de creación propia. Y también son muy dados a los chistes y las canciones tradicionales cómicas, así como a los tall tales (historias absurdas inventadas por ellos mismos y relatadas en primera persona en base a un suceso).

¿Qué hace especiales a los narradores y narradores de Escocia?
Su humildad, su generosidad y su sentido de cohesión y pertenencia a una comunidad.
Los narradores escoceses tienen muchas oportunidades para reunirse, apoyarse y compartir. Ya he comentado en entradas anteriores la existencia de reuniones mensuales en el Storytelling Centre (Café Voices) o en bares, donde celebran el Guid Crack Club o Brugh Bladerers. Allí se ven, cuentan y cantan. Comparten.
Cuando comienzan una historia dicen: Voy a contarles una historia que escuché contar a tal narrador y a tal otro (gente que muy probablemente esté entre el público). Les parece genial que otros cuenten las historias que ellos cuentan (preferiblemente si dicen a quién se la han escuchado).
No son competitivos entre ellos. En general se apoyan y se ayudan.
Cuando cuentan, son extremadamente humildes. Dicen que lo importante es la historia, no ellos, pero (y esto es opinión personalísima), en nombre de eso se olvidan de que están llevando a cabo una actividad artística que requiere de ciertos rudimentos básicos de voz (especialmente volumen), expresión y conexión emocional con el público. Quieren ser tan poco importantes que en mi opinión se esconden detrás de lo que cuentan y a veces ni se les oye ni se les siente.
Los narradores son muy variados y los estilos muchos, pero se nota en general que no les gusta especialmente la gente expresiva porque les da la sensación de que se ponen a ellos mismos por delante de la historia.
A mi entender en este sentido son especiales y diferentes, aunque ellos no se sienten especiales en absoluto. Lo que sí notan es que hay muchísima gente que viene de fuera y que, o entienden y valoran cómo funcionan, o no les entienden en absoluto.
Compararlos con los narradores ingleses, generalmente más “escénicos” y teatrales, es como ver los dos polos de una pila.

Para resumir…
En general, y esto es lo que más valoro de la experiencia, para ellos lo esencial de la narración oral es que es algo más importante que nosotros, un algo que va más allá y que conecta a la gente entre sí. La narración nos hace olvidarnos de esta sociedad del YO en que estamos viviendo y facilita una construcción de un NOSOTROS muy necesario. El valor social y la sensación de comunidad, así como la conexión con la naturaleza es algo básico para ellos y, cualquier acción que vaya en esa línea es bienvenida.
Cuando crearon el SSC no pensaron que a nivel internacional tendría esa respuesta, pero les encanta, y el Scottish International Storytelling Festival ayuda a generar esa conexión más allá de Escocia que valoran bastante y que no les cuesta nada.
Los escoceses en general son abiertos, cercanos, su casa es tu casa y puedes pasar y ponerte cómodo, siempre y cuando traigas contigo una canción o una historia.




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